Descubren en China "herramientas sofisticadas" de 160 mil años que redefinen la evolución humana
El hallazgo cuestiona la idea de que la innovación tecnológica prehistórica se desarrolló primero y de forma más compleja en África y Europa occidental.

Un equipo internacional de investigadores ha descubierto que los homínidos del centro de China fabricaron herramientas líticas (de piedra) altamente sofisticadas hace aproximadamente 160 mil años, lo que convierte a este hallazgo en una de las evidencias más antiguas de tecnología avanzada en Asia oriental.
Un hallazgo que contradice las hipótesis occidentales
El estudio, publicado en la revista Nature Communications y liderado por la Academia China de Ciencias (ACC), cuestiona la idea tradicional de que la innovación tecnológica prehistórica se desarrolló primero y de forma más compleja en África y Europa occidental.
Las excavaciones arqueológicas se llevaron a cabo en el yacimiento de Xigou, una zona situada cerca del embalse de Danjiangkou, en la provincia de Henan, en el centro de China.
Allí, los investigadores recuperaron un total de 2 mil 601 herramientas de piedra, elaboradas principalmente con cuarzo y cuarcita, entre las que se incluyen artefactos con mango, considerados la evidencia más antigua conocida de herramientas compuestas en Asia oriental.

Durante décadas, el consenso científico sostenía que las innovaciones tecnológicas complejas, como los utensilios de hueso, el uso de pigmentos y los adornos personales, estaban directamente relacionadas con un aumento de la complejidad cognitiva de los primeros humanos y que estas surgieron en África y Europa durante la última fase del Pleistoceno medio, entre hace 300 mil y 50 mil años.
En contraste, el registro arqueológico asiático parecía indicar que este tipo de avances no aparecieron hasta hace unos 40 mil años.
Sin embargo, las herramientas halladas en Xigou, con una antigüedad estimada entre 160 mil y 72 mil años, revelan un escenario distinto. Según explica Shi-Xia Yang, autora principal del estudio e investigadora del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de la ACC, los homínidos de la región empleaban estrategias avanzadas de fabricación, que implicaban varios pasos intermedios y una clara planificación previa.

Los especialistas identificaron técnicas de reducción de núcleos en lascas y discoides, utilizadas para producir pequeños fragmentos de roca que luego eran modelados con precisión para crear una amplia variedad de instrumentos destinados a cortar, raspar y perforar.
La mayoría de los artefactos miden menos de 50 milímetros y se encontraron en forma de lascas y fragmentos, lo que sugiere una producción estandarizada y especializada.
El análisis de micropatrones de desgaste en la superficie de las herramientas indica que muchas de ellas se usaron para cortar materiales vegetales, como madera, juncos o cañas, lo que refuerza la idea de un uso funcional diverso y adaptado al entorno.
Para Yang, este alto nivel de complejidad tecnológica refleja una comprensión avanzada de cómo mejorar la eficiencia de los utensilios.
Aunque en el yacimiento no se han recuperado fósiles de homínidos, el registro paleoantropológico de China durante el periodo estudiado muestra la presencia de individuos con grandes volúmenes cerebrales, como el Homo sapiens, el Homo longi, el Homo juluensis o el Homo denisova.

Los investigadores no descartan que los fabricantes de estas herramientas pertenezcan a alguna de estas especies.
Los avances tecnológicos documentados en Xigou coinciden con evidencias recientes de un aumento del tamaño del cerebro en los homínidos de la región, lo que sugiere que estas poblaciones desarrollaron estrategias de supervivencia complejas mucho antes de la llegada confirmada de los primeros Homo sapiens a Asia, ocurrida hace entre 80 mil y 120 mil años.
Para Michael Petraglia, coautor del estudio y director del Centro Australiano de Investigación sobre la Evolución Humana de la Universidad de Griffith, este hallazgo representa un avance clave para comprender la evolución humana.
“Las pruebas de una tecnología de herramientas compuestas indican habilidades de planificación avanzada, innovación y una notable capacidad de adaptación frente a cambios climáticos”, concluye el experto.
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