Casa de la Cultura de Juchitán: 54 años del proyecto de Francisco Toledo

Fundada en 1972, este espacio cultural se consolidó como un referente en la preservación de la cultura zapoteca y el impulso de las artes, tras la visión del artista plástico juchiteco.

thumb
La Casa de la Cultura de Juchitán, que impulsó Francisco Toledo, cumple 54 años de historia.Foto: Cortesía Casa de la Cultura de Juchitán

OAXACA, Oax.- Originario de Juchitán de Zaragoza, en el Istmo de Tehuantepec, Francisco Toledo (1940-2019) es reconocido como uno de los impulsores de espacios culturales en Oaxaca. 

La Casa de la Cultura de Juchitán de Zaragoza (CCJ) o Lidxi Guendabiaani en zapoteco,  fundada en 1972 por Toledo  y un grupo de personas organizadas con el propósito de preservar y difundir la cultura zapoteca, en la región, cumple 54 años de su creación.

Fue la primera institución en su tipo en el estado; el artista impulsó su creación tras regresar a su natal Juchitán, después de vivir en el extranjero, con la intención de que la cultura y el arte fueran accesibles para todos.

“A lo largo de sus 54 años de historia, la Casa ha cobijado lo mejor de las artes (pintores, escultores, escritores, músicos, poetas y antropólogos), a la vez de promover la creación artística de los zapotecos istmeños”, comenta Michel Pineda, director del espacio cultural.

thumb
Este inmueble del siglo XIX se ubica a un costado del Templo de San Vicente Ferrer, en Juchitán, Oaxaca.Cortesía Casa de la Cultura de Juchitán

 Este mismo sitio fue escenario de las luchas solidarias, a favor de la defensa de las causas obreras y campesinas de la localidad,  que germinaría en los años 80 alzando a Juchitán como el primer municipio gobernado por la izquierda en el país”.

El inmueble del siglo XIX se ubica a un costado del templo  de San Vicente Ferrer; desde el acceso principal se aprecia la organización de las áreas en torno a un patio central rodeado por corredores techados.

El antiguo curato del templo católico y escuela de la localidad se habilitó como recinto cultural en 28 días, por iniciativa del entonces secretario de Educación Pública,  Víctor Bravo Ahuja, quien asignó a la arquitecta Sofía Musalem la encomienda, que incluía modificaciones al centro histórico de Juchitán, sin embargo, las comerciantes se opusieron a la demolición de mercado y Palacio Municipal, a pesar de haber sufrido un incendio.

Pineda recuerda una anécdota transmitida  por tradición oral. “¿En cuánto tiempo construyeron la iglesia de San Vicente los binnigula’sa?” preguntó  Bravo Ahuja. “En una noche”, fue la respuesta. Entonces, el funcionario  ordenó que en 28 días habrían de crear la Casa de la Cultura”, comparte Pineda.

 Para la rehabilitación del espacio  participaron mujeres juchitecas quienes donaron sus trajes regionales para ser exhibidos, campesinos y pescadores donaron sus herramientas de trabajo, Toledo aportó una colección de pinturas para una primera exposición de arte contemporáneo.

La inauguración fue el 22 de marzo de 1972, a cargo del presidente de la república Luis Echeverría Álvarez. La tercera casa de la cultura del país y la primera en una comunidad indígena. 

thumb
El presidente Luis Echeverría inauguró la Casa de Cultura de Juchitán en 1972.Cortesía Casa de la Cultura de Juchitán

Con la ayuda de familiares, amigos y el pueblo general se creó el museo de arqueología con piezas donadas de las colecciones particulares; una sala infantil de lectura en la que se formarían una generación de artistas y una biblioteca.

Se creó una sala de cine, un auditorio, una pinacoteca y una explanada con un teatro al aire libre. Por órdenes de Bravo Ahuja se abrió una sala especial para exponer la obra de Toledo y piezas donadas por sus amigos artistas. 

En su momento, Toledo invitó a Carlos Monsiváis y a varios artistas e intelectuales, e impulsó un movimiento cultural en Juchitán, del que esta Casa de la Cultura es el resultado.

El artista juchiteco, a través de Ediciones Toledo, hizo un trabajo fundamental en el fortalecimiento de la lengua zapoteca al publicar a escritores juchitecos e istmeños como Pancho)Nácar, Macario Matus, Víctor de la Cruz y Andrés Henestrosa, entre otros.

Sin embargo, con el sismo del 7 de septiembre de 2017, este espacio en la calle de Belisario Domínguez, en el Centro de Juchitán, resultó con daños estructurales y su restauración y rehabilitación llevó siete años; a partir de una inversión compartida entre iniciativa privada, federación, gobierno estatal, sociedad civil organizada y voluntarios.

“El concepto eje para el proceso de rehabilitación de la Casa fue devolver a la región un centro social y cultural de trascendencia histórica que se consideraba perdido, luego del sismo”, concluye el director del recinto.

Temas: