Colombianos llegan para robar casas; ubican ‘modus operandi’
Según investigaciones, vienen desde Colombia por invitación de un líder delincuencial y se unen a su grupo para pagar los gastos del viaje, antes de percibir una ganancia por el atraco

CIUDAD DE MÉXICO.
En este año autoridades capitalinas han detenido a, cuando menos, 100 personas originarias de Colombia, quienes en su mayoría se dedican al robo de casa habitación.
De acuerdo con investigaciones de la Fiscalía de Justicia de la CDMX (FGJCDMX) y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana estos hombres y mujeres entran regularmente al país por Cancún y de ahí se trasladan, principalmente, a la Ciudad de México. Aseguran que para que puedan entrar sin problema pagan ocho mil pesos a personal del Instituto Nacional de Migración.
Los colombianos llegan por invitación de uno de sus compatriotas que ya está instalado en la capital y buscan que les pague el dique, es decir, los gastos de avión, hospedaje y alimentación.
8 mil pesos en lo que dicen los colombianos que pagan a personal del INM para poder entrar al país sin problemas
La forma en la que pagan este dique es uniéndose a la banda delincuencial del patrocinador y trabajar para él sin recibir ganancia por los atracos durante algunos meses.
Las autoridades capitalinas han encontrado que los recién llegados se instalan en hoteles o cuartos rentados en las colonias Doctores, Guerrero y Morelos, mientras que sus líderes residen en la Roma, la Del Valle, Juárez y Polanco.
Para ubicar y robar las casas rentan vehículos de reciente modelo, con amplio espacio interior, cuyas placas cambian antes del atraco por alguna que robaron de otro vehículo que estaba estacionado en un centro comercial.





El mes pasado, la Fiscalía en Benito Juárez detuvo a un hombre identificado como Alfredo M., alias El Cochi, quien confesó que en sus bandas incluyen a una mujer que sirve como distractor y que suelen robar de viernes a domingo.
En las indagatorias se ha descubierto que hay un grupo que primero toca la puerta para cerciorarse de que no hay nadie y se coordinan con llamadas telefónicas grupales, por eso llevan manos libres siempre.
Hay otro grupo más sofisticado que escala casas, pues se han hallado las cuerdas. Las autoridades han descubierto que usan drones para revisar qué robarán y señalan que este grupo suele ser más violento en su forma de actuar,
