Pese a demolición, no dejarán su casa; edificio de C. Béistegui 1503

Una de las vecinas dijo que no puede evacuar su hogar porque su hija es cuadrapléjica y la mueve con una grúa

CIUDAD DE MÉXICO.

A pesar de los trabajos de demolición que ya se realizan en Concepción Béistegui 1503, los vecinos cercanos se rehúsan a evacuar sus viviendas , sin importar la cercanía menor a 50 metros de la obra.

Este diario pudo constatar que las personas que vivían en Concepción Béistegui 1509 y Yácatas 386 fueron desalojadas para evitar cualquier accidente durante la obra de demolición total del inmueble vecino,  no así a los que se encuentran enfrente.

Desde el momento del sismo nos dijeron que teníamos que evacuar nuestras casas porque el edificio de enfrente se podía venir abajo, pero yo no puedo, tengo una hija cuadrapléjica y para moverla me apoyo de una grúa especial”, dijo Raquel de Arce, quien vive en Concepción Béistegui 1508.

Raquel señaló que el habitante que vive a un lado –en el 1506– permanece en su hogar y el consultorio ortopédico que se encuentra en la esquina y frente al edificio dañado tampoco fue desalojado y brinda consultas, pues su entrada es por Yácatas.

Excélsior también pudo comprobar que la tienda de abarrotes La Perla, ubicada enfrente de la demolición sólo cerró sus cortinas pero sigue brindando servicio desde su entrada por Yácatas, pues personal que trabaja ahí dijo que no se les pidió desalojar.

En tanto, los dueños de los cinco locales que se ubican en la planta baja no han podido retirar sus pertenencias, a pesar de que las ocho familias que ahí vivían ya pudieron recuperar algunos de sus objetos más valiosos.

Nos dijeron que esta mañana podríamos pasar a sacar los sillones de peluquero de mi papá, porque es lo más valioso que tenemos. Son antiguos, tienen cerca de 50 años, pero no nos dejaron”, dijo Erika Juárez cuyo padre atendía la estética Escorpión.

Alejandro Garibay, quien atendía una tienda de abarrotes, comentó que sólo tendrá la posibilidad de recuperar la documentación, ya que los refrigeradores, la rebanadora y la mercancía se irán con la demolición.

Sólo de la mercancía eran cerca de 70 mil pesos: todo ya es pérdida. Me quedé sin empleo y tampoco me pueden dar el seguro de desempleo porque yo era patrón y dueño de la tienda”, dijo Garibay.

El jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, dijo que la demolición de este edificio durará tres semanas.