Usuarios de paraderos en CDMX padecen por ambulantaje
Puestos de comida, estructuras de fierro y tanques de gas invaden las banquetas en los paraderos de Cuatro Caminos, Tacubaya y Observatorio, bloqueando el paso y disparando el robo a peatones

Artículos militares, comida, bebidas y hasta máquinas tragamonedas son algunos de los productos que se venden en los paraderos de Cuatro Caminos, Tacubaya y Observatorio, donde además las calles aledañas han sido tomadas por el comercio informal.
Estructuras de lámina, fierro y tubos, junto con mesas, cajas, tanques de gas y hasta peluquerías, bloquean por completo las banquetas.
En un recorrido, este diario confirmó que vialidades como Ingenieros Militares, en Cuatro Caminos; Héroes de 1810, José María Vigil y Callejón Tordo, en Tacubaya; así como el corazón del Centro de Transferencia Modal (Cetram) y la salida de la terminal de autobuses en Observatorio, se encuentran infestadas de ambulantes.
En el caso de Cuatro Caminos y Tacubaya, los transeúntes se ven en la necesidad de bajar a la calle para llegar al Metro.
Asimismo, se han incrementado los robos, debido a la presencia de las estructuras, que son utilizadas como escondite por los maleantes.
“Que les den otro lugar, que las banquetas estén desocupadas para poder caminar, porque la verdad yo camino sobre la calle”, expresó una usuaria que todos los días camina al paradero de Cuatro Caminos para tomar el Metro.
El problema se agudiza en las inmediaciones de Cuatro Caminos, donde la saturación del espacio público no sólo afecta la movilidad, sino que ha incrementado la vulnerabilidad de estudiantes y trabajadores.
Según el Observatorio Nacional Ciudadano, en la alcaldía Miguel Hidalgo se han registrado un total de 455 robos a transeúnte en lo que va del año, así como 325 casos de robo con violencia.

¿QUÉ DICE LA LEY?
En ese sentido, la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México es muy clara al respecto.
En su artículo 15, apartado X, se indica a la población la obligación de hacer un uso adecuado de los bienes, espacios y servicios públicos conforme a su naturaleza y destino, respetando la estructura vial y las señalizaciones.
El artículo 27 señala como hechos que atentan contra la tranquilidad de las personas el impedir el uso de bienes del dominio público de uso común, así como obstruir con cualquier objeto entradas o salidas de inmuebles sin autorización.
Asimismo, el artículo 28, apartado segundo, establece que se atenta contra la seguridad ciudadana al impedir o estorbar el uso de la vía pública y la libertad de tránsito sin permiso ni causa justificada.
Además, el artículo 29 es todavía más claro al prohibir la colocación en el espacio público de enseres o elementos propios de cualquier establecimiento mercantil sin la autorización correspondiente.
La normativa establece que las sanciones van desde el trabajo comunitario y el arresto de hasta 36 horas, hasta multas que van de las 21 a las 40 Unidades de Medida y Actualización (UMA), es decir, de los 2 mil 463 pesos a los 4 mil 642 pesos.

PELIGRO
- Riesgo de atropellamiento.
- Aumento de la delincuencia y robos.
- Peligro de explosión e incendio.
- Manejo inseguro de combustibles.
- Bloqueo de rutas de evacuación.
¿QUIÉN LOS ORDENA?
Al respecto, fue consultada por este diario la Secretaría de Movilidad; sin embargo, se informó que las actividades relacionadas con comercios correspondían a la Secretaría de Gobierno.
Por ello, también se entrevistó al titular de la dependencia, César Cravioto, quien aseguró que las alcaldías son las encargadas de trabajar en las calles.
“Todo el comercio en vía pública es responsabilidad de las alcaldías”, sostuvo, dejando claro que la responsabilidad del gobierno central en esta materia se limita al Centro Histórico y la Alameda Central.
Al respecto, César Garrido, director General de Gobierno y Asuntos Jurídicos de Miguel Hidalgo, aceptó el incremento exponencial del comercio informal, tanto en Tacubaya como en Cuatro Caminos.
Sin embargo, tampoco dejó claro si es responsabilidad total de la alcaldía ordenar a los comerciantes, por lo que señaló que se requiere al gobierno central para ello.
“Sí nos corresponde el ordenamiento del comercio, pero en las zonas donde opera el Gobierno de la Ciudad como es los centros de transferencia sí se requiere su intervención”, explicó. Asimismo, a pregunta expresa sobre la autoridad responsable de ordenar al comercio informal, respondió que es el gobierno capitalino, en coordinación con las alcaldías.
EN OBSERVATORIO
El ambulantaje se apoderó de la conexión entre la terminal de autobuses, el Metro de la Ciudad de México y la entrada hacia el tren El Insurgente, donde al menos cinco pasillos que conectan hacia el paradero están abarrotados de puestos.
El peligro se encuentra en los comercios de comida, ya que utilizan tanques de gas, los cuales colocan a un costado de sus freidoras, anafres o comales.
En ese sentido, cualquier paso en falso puede terminar en tragedia, ya que no hay una ruta de acceso clara para unidades de emergencia.
Asimismo, los propios comerciantes se pasean con los tanques de gas LP para rellenarlos.
En un día, las estaciones del Metro Cuatro Caminos, Tacubaya y Observatorio mueven a 103 mil 263, 53 mil 14 y 44 mil 365 personas, respectivamente, de acuerdo con datos del propio Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.
En la primera mitad de 2026, Cuatro Caminos se consolidó como la terminal más utilizada de la capital, con una afluencia promedio de 8 millones de personas; en el caso de Tacubaya, el promedio superó los 2.5 millones de usuarios, mientras que se reportó que en Observatorio han transitado 3.8 millones de personas en promedio.
Los tres paraderos comparten un problema común: el ambulantaje, la inseguridad y el caos en horas pico.