Plan 2025-2045: ven expansión de desarrollos en media Ciudad de México
Organizaciones como Suma Urbana alertan que si no existe la suficiente capacidad hídrica, de movilidad y servicios urbanos podría presentarse un colapso

El proyecto del Plan General de Desarrollo (PGD), el cual debe normar el crecimiento de la Ciudad de México de 2025 a 2045, impulsa la redensificación de las zonas con mejor infraestructura en la ciudad.
Sin embargo, organizaciones de la asociación civil como Suma Urbana consideran que ello podría desembocar en caos si no existe la suficiente capacidad hídrica, de movilidad y servicios urbanos.
Ello después de haber realizado un análisis del documento que se encuentra en consulta hasta el próximo 10 de abril.
Josefina MacGregor, presidenta de la organización, recordó en entrevista que las dos versiones pasadas del proyecto del Plan General de Desarrollo (2022 y 2023) hablaban de centralidades que son “nodos estratégicos donde hay una concentración de servicios e infraestructura, lo que los hace aptos para la redensificación”.
En la versión del Programa General de Ordenamiento Territorial (PGOT) que se presentó en 2023 junto con el PGD, había mapas que mostraban las llamadas centralidades: Centro Histórico, San Ángel, Insurgentes-Universidad, Paseo de la Reforma, Polanco Lomas, Santa Fe, Bosques-Lomas Altas, Cuicuilco-Perisur, Azcapotzalco, World Trade Center, Sur Aeropuerto-Central de Abasto, Insurgentes-Viaducto.
En el nuevo proyecto de PGD aparece el concepto de centralidades y el gobierno de la ciudad ya anunció en un acto público a “San Ángel como uno de los sitios clave para el desarrollo de nodos, de nuevos negocios y centralidades”, recordó MacGregor.
El pasado 29 de enero, durante la instalación del Consejo Promotor de Inversiones de la CDMX, la jefa de Gobierno se refirió a que habrá un desarrollo importante no sólo en San Ángel, sino también en el Centro Histórico, en el área industrial de Vallejo, en la alcaldía Azcapotzalco y en el corredor Insurgentes-Viaducto.
También habló del desarrollo que habrá en Iztapalapa, Tláhuac y otras zonas.

USOS DE SUELO
Por otra parte, el proyecto de PGD propone que las Comisiones de Participación Comunitaria (Copacos) “se encarguen sólo de recopilar información y el Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP), a través de las Casas de Gobierno (tuteladas por el gobierno central en cada alcaldía) convoquen a asambleas vecinales en las que se tomarán decisiones sobre cambios de uso de suelo y construcciones”, advirtió MacGregor.
Actualmente, los Copacos son electos mediante voto popular y son la única figura de representación ciudadana por unidad territorial, de acuerdo con la Ley de Participación Ciudadana.
En la página 30 del más reciente proyecto de PGD se establece como una estrategia de mediano plazo “rediseñar el modelo de representación comunitaria, transitando de las Comisiones de Participación Comunitaria hacia la conformación de Asambleas Vecinales más abiertas y deliberativas”.
MacGregor explicó que en las asambleas vecinales se pondría “a consulta directa la creación de polígonos, se votaría la modificación de usos de suelo y la zonificación”, es decir, si va a ser habitacional, comercial, industrial o mixto y el número de niveles de una construcción, la densidad, número de estacionamientos y áreas libres.
No se estarán tomando en cuenta criterios técnicos de sustentabilidad, de estrés hídrico, del Atlas de Riesgo (…), de los metros cuadrados de área verde que debe haber por habitante (...) Los criterios de decisión van a estar en el Instituto de Planeación (y Prospectiva Democrática), que podrá modificarlos de acuerdo a su interpretación de las metas del Plan General”, detalló.
La directora de Suma Urbana agregó que no habrá certeza jurídica para las constructoras: “Puede ser que un constructor tenga un proyecto (técnicamente) válido, pero el instituto podría decir que no es acorde a las metas del PGD y no se autoriza.
(Por el contrario, puede) tener un gran negocio que la norma actual no permite, pero el IPDP pide que se modifique el programa parcial, porque ahí se establece que esa zona es susceptible de redensificación”.
SUELO NO UTILIZADO
Consultada respecto de ese análisis, Beatriz Mingüer, directora de ejecutiva de Análisis y Prospectiva del IPDP, dijo a este diario:
La idea es revertir esos efectos del pulpo inmobiliario (...) La idea es empezar a utilizar el suelo que no está utilizado. Muchos volteamos a nuestras calles y vemos un montón de inmuebles que no están utilizados, están grafiteados, vandalizados; queremos ver la posibilidad de utilizarlos para vivienda social y que se redensifiquen esos espacios”.
Sobre que los cambios de uso de suelo quedarían en manos del IPDP y las Casas de Gobierno, Mingüer dijo: “Los Copacos van a seguir existiendo y para nada se puede pensar que las Casas de Gobierno van a sustituir algunas de las atribuciones de las alcaldías, más bien se van a disminuir la cantidad de trámites que la gente debe hacer”.
Ayer, el presidente de la Mesa Directiva del Congreso de la Ciudad de México, Jesús Sesma, expresó: “La ciudad necesita certeza. El ordenamiento territorial impacta directamente temas como vivienda, la propiedad (...) En el congreso tenemos la responsabilidad de revisar con rigor el documento y que sea congruente con el sistema de planeación que marca nuestra Constitución”.
cva*
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