Tras análisis, revocarán permisos de comercios instalados en el Metro

El director del Metro afirmó que “sale más caro hacer pipí que viajar en Metro”, por lo que se ordenarán los permisos administrativos

Usuarios esperan arribo del tren en la estación Miguel Ángel de Quevedo.
Existen empresas que concentran decenas de locales comerciales y posteriormente los subarrendanRogelio Morales Ponce

En la Ciudad de México “sale más caro hacer pipí, que viajar en Metro”, afirmó el director general del Sistema de Transporte Colectivo (STC), Adrián Rubalcava, al anunciar una revisión integral de los Permisos Administrativos Temporales Revocables (PATR), mediante los cuales operan sanitarios, locales comerciales y otros espacios dentro de la red.

Consideró que “muchos funcionan con irregularidades” y no representan beneficios económicos para el Metro.

Durante años existió tolerancia que derivó en abusos, duplicidad de autorizaciones y subarrendamientos”, precisó.

Al referirse a la revisión de los permisos mediante los cuales también operan algunos sanitarios, Adrián Rubalcava sostuvo que es incongruente que el servicio tenga un costo superior al del transporte.

El Metro cuesta cinco pesos trasladarte de lado a lado de la ciudad y pasar al baño en el Metro cuesta más. Lo increíble es que sale más caro hacer pipí que trasladarte de un lado a otro de la ciudad. Esos son los temas que tenemos que empezar a afinar”, afirmó.

El Metro no ha recibido formalmente las obras de rehabilitación de la Línea 2, porque continúan corrigiéndose observaciones detectadas
Foto: Especial

No existe inventario completo

Como parte de esa revisión, el funcionario informó que ya comenzó la revocación de PATR que operaban de manera irregular, adelantó que cada autorización será analizada, pues reconoció que el Metro ni siquiera cuenta con un inventario completo de estos permisos.

Puso como ejemplo que en la estación Universidad, de la Línea 3, un sanitario ubicado sobre el pasillo “tenía una caída de un tubo que se concentraba en un tinaco y todos los desechos caían al tinaco sobre la banqueta. Ese local, pues a pesar de que tenía un PATR, que se suponía que era un local regular, se demolió, se recuperó el espacio y hoy no tenemos esa afectación”.

Mientras que, en la estación Bellas Artes, se permitió la operación y rehabilitación de unos sanitarios que se encuentran a medio pasillo.

No quiere decir que vamos a desalojar a todos o que hay una guerra contra el comercio; entendemos que es una necesidad, pero también entendemos que la prioridad del Metro es la movilidad”, remarcó.

Además, el funcionario dejó en claro que, con la revisión de los permisos y el reordenamiento del comercio dentro del Metro, busca terminar con “el tianguis” en el que se ha convertido la red en los últimos años.

El STC Metro llamó a los usuarios a mantenerse atentos a los avisos oficiales sobre la operación de la Línea 2
Foto: Especial

Analizarán esquema rotativa para comercio

Como parte del reordenamiento, detalló que 40 de los 90 puestos contemplados en la primera etapa, ya fueron retirados, mientras que 50 comerciantes aún serán reubicados en espacios que el organismo considera viables.

Incluso planteó que se impulsará que algunos locales puedan operar bajo un esquema rotativo para que distintos comerciantes puedan utilizarlos en diferentes horarios.

El director del Metro aseguró que la estrategia se desarrolla mediante el diálogo con las organizaciones para evitar conflictos y recordó que la estación Ciudad Azteca, de la Línea B, ya fue liberada del comercio ambulante, mientras que en la Línea 2 fueron revocados permisos y retirados diversos locales.

Sin embargo, aclaró “que no se trata de afectar a quienes dependen de esos espacios para trabajar".

No es quitarles los locales; es reordenarlos y permitir que quienes realmente necesitan un espacio puedan usarlo de manera justa. El Metro ha sido víctima de abusos durante muchos años”.

Dijo que en su primer año al frente del Metro, detectó empresas que concentran decenas de locales comerciales y posteriormente los subarrendan a personas que realmente trabajan en ellos, obteniendo ganancias muy superiores a las que recibe el Metro.

Metro CDMX
Metro CDMXFoto: Jonás López | Excélsior 

Hay empresas que tienen el control de los locales; no son gente que tenga la necesidad. Quien trabaja el local paga 20 o hasta 30 mil pesos de subarrendamiento y el propietario del PATR le paga al Metro tres mil pesos, eso no es justo".

Por ello, aseguró que lo que busca es que los ingresos obtenidos por el Metro dejen de beneficiar únicamente a particulares y se traduzcan en mejores condiciones para el servicio que utilizan millones de personas.

Quisiera dejar un legado de que lo que ingresa al Metro crezca y que el usuario lo pueda palpar en mejores estaciones y mejor mantenimiento, no que se quede en la bolsa de un particular”, concluyó.

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