Población migrante en CDMX creció 50% durante la última década
La jefa de Gobierno Clara Brugada propuso la creación de un observatorio internacional contra la xenofobia y un pasaporte de derechos para migrantes

En la Ciudad de México, en los últimos diez años el número de personas extranjeras residentes ha crecido casi 50 por ciento, provenientes de gran parte de países del continente, reveló la jefa de Gobierno Clara Brugada, quien llamó a emitir un “pasaporte urbano de derechos” para migrantes, así como crear observatorios internacionales contra la xenofobia.
Personas provenientes de diversos países buscan aquí un nuevo comienzo. En solo diez años, el número de personas extranjeras viviendo en la Ciudad de México ha crecido casi 50 por ciento. La mayoría de ellos provienen de distintos lugares del continente americano y, en especial también, de Estados Unidos. De allí la importancia estratégica de esta coalición”, dijo.
Previo a la firma de la Coalición de Alcaldes de las Américas sobre Migración, en el Anfiteatro Simón Bolívar del Antiguo Colegio de San Ildefonso, que reunió a 12 alcaldes de grandes urbes de América, Brugada Molina detalló que para garantizar el cumplimiento de los derechos de personas migrantes, desde el inicio de su administración se duplicó la capacidad de refugios y albergues públicos, sin dar una cifra específica.
Tan solo durante el primer semestre de este año fueron atendidas más de cinco mil 600 personas migrantes mediante servicios de alojamiento, atención psicológica, salud y vinculación institucional, destacó.

Aseguró que se cuenta con “un padrón de huéspedes” que busca abrir la puerta de los derechos a migrantes.
“Mientras en algunos lugares levantan trámites, muros, burocracias y fronteras, nosotros tenemos una llave universal de acceso al bienestar para las personas migrantes”, señaló al expresar que es necesaria la creación de observatorios internacionales de movilidad humana, para documentar y denunciar casos de discriminación y xenofobia.
Así como la implementación de un “pasaporte urbano de derechos” que permita a las personas migrantes acceder a servicios básicos en las ciudades de acogida.
Necesitamos unirnos cuando tengamos que alzar la voz por alguna situación. Proponemos un observatorio internacional basado en observatorios de las ciudades, integrado por especialistas y personalidades que analicen el fenómeno de la movilidad humana y que, cuando se documenten casos de discriminación o xenofobia, puedan actuar y promover medidas”, planteó.
Ante la alcaldesa de Saint Louis, Missouri y los alcaldes de Bogotá, Montevideo y Santiago, Clara Brugada reiteró el exhorto avanzar hacia la construcción de “ciudades refugio” y hospitalarias, para quienes llegan en busca de mejores condiciones de vida.
Ciudades donde las niñas y los niños migrantes puedan acceder a la educación sin discriminación, donde tengan acceso a la salud, aunque no tengan documentos. No podemos tener personas migrantes viviendo en las calles, tenemos que garantizar albergues dignos y mecanismos para su integración económica”, afirmó.

La mandataria aprovechó para fijar un extrañamiento y rechazo contra los operativos migratorios realizados en Estados Unidos.
Condenamos enérgicamente las políticas que criminalizan la movilidad humana. Ningún ser humano es ilegal, migrar no es un delito”, enfatizó.
En ese sentido, alcaldesa de Saint Louis, Missouri, Cara Spencer, coincidió en la necesidad de modificar la narrativa pública sobre el fenómeno migratorio, sostuvo que las ciudades tienen la responsabilidad de demostrar que la movilidad humana constituye un activo para el desarrollo económico, social y cultural.
Formalizan coalición
Al formalizarse la coalición de ciudades americanas, los alcaldes se comprometieron a impulsar políticas de integración y protección de las personas migrantes.
El intendente de Montevideo, Uruguay, Mario Bergara, afirmó que la alianza busca garantizar que quienes migran puedan hacerlo de manera segura y con oportunidades reales de desarrollo.
Nuestro objetivo es que la migración sea un foco de oportunidad y de riqueza para las ciudades que reciben migrantes. La diversidad cultural, profesional y lingüística debe traducirse en desarrollo para las ciudades y los países que los acogen”, expresó.

El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, defendió la integración de la población migrante como una estrategia de desarrollo económico y social.
Recordó que la capital colombiana ha recibido cerca de un millón de migrantes venezolanos durante los últimos años, aseguró que, pese a los retos de seguridad e integración, la experiencia ha demostrado que una migración bien atendida genera beneficios para la ciudad.