Chatarrización: tres décadas de promesas y un problema sin resolver

A pesar de que es plan sucesivo de las administraciones, aún operan en la capital dos mil 500 unidades de transporte que han rebasado el límite de 10 años de vida

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Este año se destinarán 535 millones de pesos para chatarrizar 500 vehículos que superaron su vida útil.Fotos: Cuartoscuro

La sustitución de los microbuses en la Ciudad de México, también conocida como chatarrización, ya lleva más de 30 años y no concluye. 

A pesar de los planes de sucesivas administraciones, en febrero todavía circulaban en la capital cerca de dos mil 500 unidades que han rebasado por más de 20 años su vida útil, contraviniendo la Ley de Movilidad que establece un límite de diez años para estos vehículos.

El programa requiere inversiones millonarias.

En 2026 se destinarán 535 millones de pesos tan sólo para chatarrizar unas 500 unidades.

Existen registros gubernamentales de que la flota de microbuses alcanzó las 28 mil unidades operando en más de 100 rutas concesionadas en la capital.

Víctor Alvarado, en su tesis de maestría ¿Es la renovación de la flota de transporte público de la Ciudad de México un “problema perverso”?, considera que las soluciones planteadas en diferentes administraciones hasta ahora no han sido suficientes y cada intento de reforma enfrenta la resistencia de los concesionarios.

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De acuerdo con investigaciones de especialistas, los primeros programas de chatarrización se remontan a 1994.Fotos: Cuartoscuro

A pesar de los esfuerzos e inversiones, los usuarios siguen considerando que el servicio es muy deficiente.

Hay datos que indican que los primeros programas de chatarrización se plantearon desde 1994.

En la administración 1994-1997 del entonces Departamento del Distrito Federal, se estimaba que existían unos 24 mil microbuses que circulaban en la capital.

Para el periodo 1997-2000 todavía había 22 mil 933 microbuses y para el sexenio 2000-2006 los datos gubernamentales indicaban que seguían circulando unos 22 mil 447.

Para el sexenio 2006-2012 se registró un aumento en la flota hasta las 28 mil unidades, la mayoría obsoletas. Y para 2012-2018 la meta era sustituir 20 mil microbuses.

Para el inicio del 2018 se reportaron 15 mil microbuses con más de 20 años de antigüedad y para el 2023 se planteó el objetivo de sustituir cinco mil 800 unidades, de acuerdo con datos de la investigación de Alvarado, basada en documentos oficiales y publicada en 2025 por Flacso.

Para el 19 de febrero de 2026, el gobierno de la Ciudad de México reportó que todavía circulaban unos dos mil 500 microbuses que ya habían rebasado por más de dos décadas su vida útil

A lo largo de las últimas décadas, los microbuses se han ido sustituyendo por autobuses urbanos o por proyectos como las líneas de Metrobús o Trolebús.

La red del servicio de transporte colectivo concesionado, en donde se encuentran los microbuses, vagonetas o autobuses, realiza cerca de 7.6 millones de viajes al día; es decir, casi el doble de lo que moviliza la red del Metro.

Alvarado considera en su tesis al proceso de la renovación de la flota como un “problema perverso” porque es de difícil solución y se manifiesta en múltiples frentes como factores económicos y barreras de financiamiento que provocan soluciones parciales.

Agregó que, desde el punto de vista gubernamental, han existido diferentes diagnósticos y estrategias en cada administración.

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