Ajustan la ley para retirar la infraestructura obsoleta en la CDMX
Reformas a la Ley de Protección Civil de la CDMX definen el concepto de infraestructura pasiva para obligar a empresas y dependencias a retirar la infraestructura obsoleta del espacio público

Los habitantes de la Ciudad de México se pueden topar en cualquier lugar y momento con cables, postes, estelas, estructuras, casetas telefónicas y otros elementos que ya no se usan pero que pueden provocar incidentes y riesgos para la protección civil.
Capitalinos aseguran que esta infraestructura en desuso sí provoca riesgos y además da una mala imagen urbana.
“Es en toda la ciudad lo que sucede con esto de que hay muchas cosas que están en desuso y nada más estorban”, dijo Jesús Martínez, vecino de Gustavo A. Madero.
Otros habitantes coincidieron en que hay infraestructura obsoleta que pone en riesgo a los peatones.
“Es basura prácticamente, la mayoría de las cabinas telefónicas ya no se usan, ya todos usamos el teléfono móvil, entonces, ya son hasta peligrosas, sobre todo, para los adultos mayores”, consideró Luis Enrique Alba, residente de la alcaldía Cuauhtémoc.

En recorridos por varias alcaldías se constató que existe un sin número de infraestructuras ya en desuso
Por ello, el Gobierno y el Congreso de la Ciudad de México reformaron la Ley de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil con la intención de comenzar a retirar la, ahora llamada, infraestructura pasiva en desuso
Las autoridades capitalinas modificaron los artículos 2, 15 y 113 de la ley para incorporar este nuevo concepto.
La infraestructura pasiva en desuso está definida como estructuras, soportes, ductos, cables u otros componentes físicos que fueron destinados a la prestación de servicios o redes, pero que ya han dejado de ser utilizados y no cumplen función activa alguna.
Las modificaciones a la ley, que entraron en vigor el 23 de julio, también contemplan que las alcaldías detecten este tipo de elementos dentro de sus territorios y elaboren opiniones o dictámenes técnicos respecto a las condiciones de riesgo de sitios o inmuebles que los alojen.
Jorge Ortiz, asesor Jurídico de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), indicó que la intención es que se realicen los diagnósticos y que sean los dueños de la infraestructura quienes las retiren mediante convenios con empresas privadas de cable, o paraestatales como la Comisión Federal de Electricidad o Petróleos Mexicanos.
Esto nos lleva a primero quién tiene la función primaria de identificar y, en su caso, emitir opiniones dictámenes técnicos respecto a este tipo de infraestructura, pues son las alcaldías por qué por la cercanía territorial que tiene. Hay que vincularlo en una cuestión que es importante, en la Secretaría existe un comité de instalaciones subterráneas en el que participan todos los que son usuarios o todas aquellas entidades públicas y privadas que tienen justamente instalaciones subterráneas.”
“Lo que tenemos que hacer es vincular lo que nos dice ahora la ley con este procedimiento operacional a través del reglamento”.

ABANDONADO
- Cables de energía eléctrica, telefonía, televisión digital y fibra óptica que cuelgan o forman marañas.
- Postes de madera o concreto, incompletos, en desuso o dejados a un costado de las banquetas.
- Cabinas y casetas de teléfonos públicos retiradas del servicio.
- Tubos y ductos que eran utilizados para servicios de agua potable, drenaje, gas natural o combustibles.
- Bancos, soportes, estelas y bases metálicas o de concreto dejadas en calles y banquetas.
El funcionario reconoció la complejidad del entorno urbano capitalino y la presencia de estos elementos abandonados en la vía pública.
“Esta ciudad pues es compleja. Encontramos que hay cables de energía eléctrica o de telefonía o de imagen digital, de fibra óptica, etcétera que ya no se usa, ya se cayó y nada más están hasta colgando y haciendo esas marañas”, apuntó.
También luego hay postres que no se terminaron de poner o que sobró, ya no salieron de regreso, lo dejan en una orillita y ya nunca van por él.”
El objetivo, agregó Ortiz, es prevenir los accidentes.
“¿Y cuál es el objeto? Es justamente evitar que este tipo de infraestructura genere riesgos a la población en general. Ya pueden ser niños, niñas, adultos mayores o cualquier persona”, dijo.