Nuestra liga, sólo un aderezo

El mexicano Sergio Pérez está en condiciones de pelear, sólo falta que el equipo Force India esté a la altura de las exigencias.

Pocas cosas son capaces de robarle la atención al futbol mexicano en plena recta final de campaña, con todos los equipos involucrados en la lucha por la Liguilla y un Toluca vs. América lleno de morbo, declaraciones y un nivel futbolístico lo suficientemente apto para llamar nuestra atención.

Pocas cosas sí, entre ellas, la coronación de un esfuerzo monumental y maratónico por traer de vuelta la Fórmula 1 a nuestro país y que tiene en este fin de semana la culminación de años de trabajo y un esfuerzo titánico que, finalmente, será recompensado.

Pocas cosas como la posibilidad de ver a un piloto mexicano corriendo en su tierra. Y no se trata de soñar barato o rebasarnos con sentimientos patrioteros, ya que dicen los que verdaderamente saben, Sergio Pérez está en condiciones de pelear. Que su estado físico y emocional están para hacerle frente a cualquiera. Sólo falta que el equipo esté a la altura de las exigencias y, por encima de todo, de las gigantescas expectativas que se han generado desde el día uno en que se oficializó el regreso de este deporte a México. Claro está que la gente que ha gastado una verdadera fortuna para asistir al Hermanos Rodríguez encuentra en el espectáculo mismo la razón perfecta para destinar parte de sus ahorros en esto, pero claro también es que el piloto mexicano genera una cosquilla especial.

Pocas cosas como sí, en menor medida, la Serie Mundial, que si bien dejó de ser un deporte de masas en México, aún conserva una gran cantidad de aficionados (como el que escribe), y que el retorno de los metropolitanos al Clásico de otoño representa mucho, le tengas o no consideraciones sentimentales. Los Reales están más allá de eso, ya que su repetida presencia en esta etapa confirma el éxito de un proyecto serio desde el 2010 con Ned Yost.

De remate, y para arrancar la semana, los Cuartos de Final del Sub 17 donde se tiene prohibido limitar el pensamiento y la sed de triunfo. Perder es parte del juego, programarse para hacerlo o siquiera pensar en la posibilidad, no. Más aun cuando partido a partido han mostrado fortalezas mentales y futbolísticas lo suficientemente sólidas para aspirar a más. Y eso es lo bueno, que ya en esta categoría, esta etapa nos sabe a poco (sin que, necesariamente, lo sea ni mucho menos), pero esa mentalidad nos ha obligado a tener las distintas generaciones que nos han representado.

De igual forma hay juegos en nuestra Liga que podrían aderezar nuestro fin de semana, pero sólo eso, ya que el plato fuerte estará en otro lado.

Temas: