Romper la barrera

El día ha llegado, la Selección tendrá hoy una nueva oportunidad de alcanzar un lugar en los cuartos de final de un Mundial. Ante Brasil, en Samara, el Tricolor jugará por séptima Copa consecutiva un duelo de octavos y buscará lograr lo que solamente una vez se ha ...

Juan Carlos Veraza

Juan Carlos Veraza

El deporte por nota

El día ha llegado, la Selección tendrá hoy una nueva oportunidad de alcanzar un lugar en los cuartos de final de un Mundial. Ante Brasil, en Samara, el Tricolor jugará por séptima Copa consecutiva un duelo de octavos y buscará lograr lo que solamente una vez se ha conseguido, ganar un partido de segunda fase.

Aquella legendaria victoria en el estadio Azteca ante Bulgaria durante la edición de 1986 se mantiene como la más relevante en la historia de nuestro país en el magno evento; los goles de Manuel Negrete y Raúl Servín están grabados en la memoria colectiva de los mexicanos, y sirven como recordatorio de que meterse a esa instancia del torneo es posible.

El quinto partido se ha transformado en una obsesión desde la dolorosa eliminación en penales ante Bulgaria, en aquel tristemente recordado partido en el que Luis García fue expulsado y Miguel Mejía Barón no hizo un solo cambio; desde ese momento se han acumulado una seguidilla de derrotas que no se pueden borrar y que han servido como recordatorio, cada cuatro años, de lo que podría haber sido.

En cada uno de esos partidos existió la esperanza de triunfo, comenzando con el disputado en Nueva Jersey, pasando por aquel duelo ante Alemania en Francia 1998, sí, la misma Alemania que años antes nos partió el corazón en Monterrey, aquel caluroso día en Montpellier, México estuvo cerca de eliminar al monarca europeo, pero, una vez más, el empuje teutón frenó el anhelo.

Llegaría el 2002 y tras una primera fase extraordinaria (en mi opinión la mejor que haya jugado alguna selección nacional en Copa del Mundo), llegaría otro trago amargo, esta vez a manos del acérrimo rival de la Concacaf, Estados Unidos. Ese día, Brian McBride y Landon Donovan acabaron con el sueño mundialista.

Para que en las siguientes dos ediciones Argentina se cruzara en el camino, primero con el golazo de Maxi Rodríguez y después con Carlos Tévez en Sudáfrica. Finalizando con la agónica derrota ante Holanda y el “no era penal”.

Así han pasado los eventos y los años, y el quinto partido sigue siendo una ilusión, una especie de tesoro inalcanzable para los mexicanos; cada vez que se ha ido en su búsqueda desde el 94, se ha esfumado de entre las manos de los jugadores nacionales, transformando la experiencia en todo un calvario, para volver a empezar de nuevo.

Hoy se le presenta una nueva oportunidad al futbol de México, un día después de una jornada electoral de enorme relevancia, la Selección va en pos de otra gesta histórica, como aquella en Moscú ante los germanos; pero en esta ocasión no son tres puntos los que están en juego, en disputa estará la posibilidad de, por primera ocasión en la historia, estar entre los ocho mejores, jugando fuera de casa.

No son favoritos, enfrente tendrán a un equipo lleno de estrellas mundiales, pero tampoco tienen mucho que perder, los obligados son los brasileños; si juegan un buen partido y con inteligencia, alguna posibilidad existe de romper la barrera de los octavos de final.

Temas: