Espectáculo garantizado
La NFL vivió un fantástico fin de semana, con los cuatro partidos de la ronda de divisionales definidos en la última jugada, algo que nunca había ocurrido; ofreciendo a los aficionados un par de días inolvidables. Incluso, me atrevería a decir que es el mejor fin ...

Juan Carlos Veraza
El deporte por nota
La NFL vivió un fantástico fin de semana, con los cuatro partidos de la ronda de divisionales definidos en la última jugada, algo que nunca había ocurrido; ofreciendo a los aficionados un par de días inolvidables. Incluso, me atrevería a decir que es el mejor fin de semana que he visto desde que soy seguidor de la liga, hace más de cuatro décadas.
Lo ocurrido el sábado y el domingo confirma lo que llevo años pensando, que no hay mejor liga deportiva en el planeta que la NFL. Las reglas están hechas para generar la paridad entre sus competidores, como ninguna otra: desde el tope salarial, pasando por el Draft y siguiendo con el reparto de ganancias equitativo entre las 32 franquicias; el futbol americano en Estados Unidos tiene bien establecido un sistema en el que todos tienen las mismas posibilidades de éxito, ya dependerá del trabajo de cada equipo si los resultados se dan, pero no hay excusas de ser un mercado pequeño o de que hay franquicias de mayor popularidad que acaparan la mayor parte del pastel. Eso queda de manifiesto cada temporada, en la que constantemente vemos a equipos que pasan del sótano de su división al primero, con espacio de un año.
El espectáculo está garantizado, en cada semana se disputan grandes partidos. Lo espectacular, obviamente, se traslada a los playoffs, como lo pudimos constatar. Lo sucedido en la ronda divisional fue un show del más alto nivel; con cuatro partidos que nos tuvieron al filo de nuestro asiento o, incluso, de pie, disfrutando cada instante. Curiosamente, el sábado se dieron dos duelos defensivos, con los ganadores, ni siquiera llegando a los 20 puntos; mientras que hace dos días las defensivas estuvieron ausentes, dominadas por los ataques aéreos de los cuatro equipos. En ambos casos el atractivo está presente, ya que en los duelos defensivos la tensión no desaparece, aunque las anotaciones no lleguen, al contrario; mientras que, en duelos como los dominicales, de muchos puntos, se producen momentos increíbles.
Muchas personas me dicen que cómo puedo decir que la NFL es la mejor liga del planeta, si tiene un sistema de competencia parecido al de la Liga MX (que tanto critico), ya que en ambos hay una segunda fase, a lo que respondo que no hay comparación: la liga mexicana es una de segunda categoría, ninguno de sus equipos está entre los mejores del orbe y su configuración genera un producto mediocre, con una fase regular casi intrascendente; mientras que la NFL es un producto de calidad probada, en el que la temporada regular no pierde importancia, cuenta con atletas excepcionales, con propietarios que invierten y cuenta con franquicias de gran valor, por algo 28 de ellas están entre las 50 principales en el planeta, según Forbes.
Allá, sin decir que todo es perfecto, es una realidad que las cosas se hacen pensando en ofrecer un gran espectáculo, en mejorar año con año; en pocas palabras, los aficionados importan y eso se nota.