Sencillo ceremonial de Inducción Salón de la Fama
Es una sana y noble costumbre distinguir, enaltecer, a las personas que se han distinguido en diversos campos de la sociedad asociados al ejercicio y proyección de valores humanos que los convierten en paradigma. El sábado en una sencilla ceremonia que se realizó en el ...
Es una sana y noble costumbre distinguir, enaltecer, a las personas que se han distinguido en diversos campos de la sociedad asociados al ejercicio y proyección de valores humanos que los convierten en paradigma. El sábado en una sencilla ceremonia que se realizó en el Club Mercenarios de avenida División del Norte fueron inducidos al Salón de la Fama de México el MI Kenneth Frey, miembro en varias ocasiones del equipo olímpico mexicano y campeón nacional, Rosalinda Escondrillas, excampeona nacional y jugadora olímpica, Manuel López Michelone maestro FIDE y físico de la UNAM, por su importante divulgación del juego y su tarea de escritor de libros de ajedrez; y hoy se entregará una medalla y placa al maestro internacional Roberto Martín del Campo en reconocimiento a su trayectoria y divulgación del juego en un acto que se efectuará en el Club Cuauhtémoc de Cd. de México.
El ceremonial fue presidido por el MF Gustavo Maass Garza, de Chihuahua, quien hace unos cuatro o cinco años maduró la idea de fundar dos Salones en Ciudad Juárez: el Salón de la Fama de México y el Salón de América. Los creó con la idea de recordar en forma permanente a aquellas personas, jugadores, entrenadores, directivos e incluso literatos como Juan José Arreola quien y quienes proyectaron a la sociedad las excelencias del ajedrez como expresión de lucha, cultura, arte, educación. Juan José Arreola expresó, con alegría y entusiasmo, en más de alguna ocasión que si le hubiese sido posible elegir entre ser literato y ajedrecista se habría inclinado por esta última actividad.
Le fascinaba la lucha y su estilo se caracterizó por ser jugador inspirado en los maestros del romanticismo, un gladiador de posiciones abiertas y creador de fuegos artificiales con sacrificios y combinaciones con el sello de la creatividad e imaginación. Recibió además un reconocimiento Willy de Winter, recientemente fallecido. Su hija Saskia, quien hacía las caricaturas en la revista Ajolotle recibió la distinción y narró un cuento de su señor padre quien fue campeón nacional de México y por cierto jugaba generalmente de pie casi todas las partidas.
Cuando Víctor Kortchnoi vino a México y se le presentó a Willy, aquel dijo: “Lo recuerdo en la partida que usted jugó de pie ante Boris Spassky en la Olimpiada de Lugano en 1968”. Willy editó durante muchos años la revista Ajolotle, cuya edición ahora se hace cargo, desde Mérida, el MF argentino Silvio Pla. El Club Mercenarios, fundado por Luis Vaca Kram (QEPD) y ahora dirigido por el árbitro internacional Wildebaldo Roura, el segundo en el país en alcanzar este grado reconocido por la FIDE, ingresó al Salón de la Fama de México al igual que el Club que el año pasado cumplió su 50 aniversario.
Gustavo Maass presentó un libro escrito por el venezolano Uvencio Blanco Hernández, quien por cierto cumplió 70 años el pasado domingo 22 —y no 90 como equivocadamente escribió el autor de estas líneas— miembro de la Comisión de Ajedrez y Educación de la FIDE, divulgador, con una semblanza sobre los inducidos al Salón de la Fama. Asimismo ha escrito otros acerca de los grandes maestros que han sido entronizados al Salón de la Fama de América. Gustavo Maass destinó una casa recipiendaria de placas con retratos y biografías de los inducidos al Salón de la Fama de México y de América. Ahí se recuerda y se rinde homenaje al lado de célebres ajedrecistas mexicanos como Carlos Torre Repetto, Marcel Sisniega, Gilberto Hernández, el promotor meridano Alejandro Preve Castro (QED), luminarias continentales como José Raúl Capablanca, Robert Bobby Fischer, Harry Nelson Pillsbury, Miguel Najdorf, Julio Bolbochán, el brasileño Henrique Mecking, el maestro Roberto Grau, el cubano Carlos Palacios, traductor del libro Estrategia de Pachman y escritor de una documentada historia del ajedrez mexicano.
Al terminar se hizo un brindis en una atmósfera social ajedrecística de lo más agradable. Al acto asistieron un nutrido de jugadores capitalinos entre los que figuraban Jorge Martín del Campo, expresidente de la Federación Nacional del Ajedrez de México (Fenamac), el maestro nacional Héctor López, Roberto González, Manuel Villanueva, Benjamín Góngora.
EMBRIAGADO DE PODER. Hace pocos meses el exmonarca mundial Vladimir Krámnik antes y después de perder un match en Madrid, acusó, sin pruebas, al GM mexicano J.E. Martínez Alcántara de hacer trampa. Ahora en forma irrespetuosa, como un mujik embriagado de poder, acusa al GM David Navara, quien al sentirse moralmente ofendido ha pensado en el suicidio. Levon Aronian pide a Krámnik que recupere la alegría de antaño. Y la FIDE le solicita a Krámnik retire cuanto antes su demanda contra Navara ante los tribunales.
