Nuevo Suzuki Swift, está a la moda

El Swift ahora incorpora un pequeño motor eléctrico que lo hace más eficiente y menos contaminante

thumb
Fotos: Salomón Ramírez / Fotoarte: Horacio Sierra / Producción: Liz Durán / Moda: Bershka

CIUDAD DE MÉXICO.

La industria automotriz está cambiando a una velocidad a la que no nos tenía acos­tumbrados. Hoy en día no hay una sola marca en el mundo que no esté ocupada en incrementar la diversión sin castigar los consumos de combustible. Y es que sí, los clientes queremos todo, que los autos sean más rápidos y también más eficientes.

Históricamente los japo­neses, obligados por las le­yes que les impusieron tras la Segunda Guerra Mundial, debían fabricar maquinaria ligera que cumpliera exac­tamente con las mismas funciones con las que otras alternativas más grandes y pesadas lo hacían, de ahí que hoy tengan gran parte de la tarea avanzada. Ellos ya ha­bían empezado a ser más li­geros antes que los demás.

Sin embargo, ahora que parecía que tenían bastante avanzada la ruta, el grado de dificultad se ha incrementa­do, pues también hay que re­ducir a su mínima expresión las emisiones.

thumb

Con un par de alternativas en la mesa, la electrificación parece inevitable y no sólo para aquellos vehículos gran­des y sedientos de combusti­ble, sino también para otros más pequeñines que quieren sobrevivir.

Ni tardos ni perezosos, en Suzuki formaron hasta ade­lante al más popular de su salón, el Swift, el cual his­tóricamente ha sorprendido dentro y fuera de la marca por su forma de moverse y, sobre todo, por nunca con­formarse con los éxitos al­canzados, así que asumió el cambio con buena actitud.

Para que las cosas se pu­sieran interesantes, a la fór­mula que ya le conocíamos, de auto pequeño, ágil y que sabe plantarse bien en las curvas, con una relación pe­so-potencia muy efectiva y favorable para quien lleva el volante, hoy le han agregado una hibridación ligera, la cual asiste a este hatchback justo en el momento en el que em­pieza a moverse, de tal suer­te que en cada arrancada al Swift lo ayuda un motorcito eléctrico que le da un empu­jón para que el bloque de ga­solina no haga el trabajo solo.

Con los números de la fi­cha técnica dándonos vueltas en la cabeza nos acomoda­mos detrás del volante para echar a andar el motor natu­ralmente aspirado de cuatro cilindros y 1.2 litros. Sien­do sinceros esperábamos una respuesta más lenta de este bloque, sin embargo, la reacción de los 82 caballos de fuerza fue inmediata.

Entusiasmados nos dirigi­mos a la ciudad para empe­zar a probarlo. No tardamos mucho en encontrar nuestro primer embotellamiento, y en cuanto pisábamos el freno y el auto se detenía, entraba en funcionamiento el siste­ma start-stop para apagar el motor de combustión interna mientras éste no se necesi­taba. Para muchos, que se te apague el auto es una trage­dia, sobre todo si es manual como éste, sin embargo, con­forme te vas acostumbran­do es algo con lo que logras familiarizarte.

thumb

Es justo en ese momen­to, cuando el auto se pone en marcha, que el tener un mo­tor eléctrico cobra sentido, pues con tantos semáforos y atorones en la ciudad poco a poco el ahorro va sumando litros de combustible que no se están quemando.

Superada la primera prue­ba, y con éxito, nos subimos a la autopista urbana para di­rigirnos a la serpentante ca­rretera que nos llevaría a la ciudad de Cuernavaca, en donde pudimos incrementar la velocidad y darnos cuenta que la agilidad que siempre ha caracterizado a este Swif ahí estaba.

La caja manual de cin­co velocidades nos permitió ponerle algo más de sabor a la experiencia y enfrentar las primeras curvas a buen ritmo y, además, con una veloci­dad que es posible alcanzar rápidamente, pues al ser un auto ligero que pesa menos de una tonelada y gracias a la configuración de motor de combustión interna más un generador eléctrico, la res­puesta es buena, con un tor­que que, si bien extrae sólo 79 libras-pie del motor de combustión, se ve beneficia­do por la ayuda del propulsor eléctrico que pone mucho más empuje a la ecuación.

thumb

La historia del este vehí­culo, que comenzó por 1985 y que potenció su populari­dad en 2004 cuando incluso se convirtió en un auto de ra­llies, ganándose por su dise­ño el apodo del Mini japonés, hoy ha dado un paso impor­tante en su evolución, pues manteniendo los valores que lo han consagrado como el más deseado de la familia Swift hoy es también un ve­hículo que trae a nuestro país una tecnología que nos ayu­da a reducir los consumos de combustible y las emisiones.

Después de llegar al po­blado de Tres Marías, parar­nos por una sopa de hongos y regresar a la Ciudad de Mé­xico, el medidor del tanque de combustible ni siquiera se había inmutado, y fue en ese momento que esos poco más de 23 km/l que prome­te en su ficha técnica nos pa­recieron más reales que de costumbre.

thumb

CUESTIÓN DE HONOR

Esta versión del Swift no vie­ne a sustituir a ninguna otra, sino a ofrecer algo que an­tes no existía en la marca, el Booster Green se vende­rá con una carrocería bito­no y, a pesar de la crisis de los semiconductores, tam­bién un sistema de audio que es posible manipular a tra­vés de una pantalla táctil de siete pulgadas, desde donde se controla un estéreo Cla­rion que vaya que nos sor­prendió y amenizó nuestro camino, aunque eso sí, extra­ñamos el Apple CarPlay, pues sólo incluye Android Auto.

En cuanto a temas de se­guridad, además de las seis bolsas de aire integra una serie de asistencias electró­nicas, como frenos ABS con reparto electrónico de frena­da y asistente de frenado de emergencia, control de es­tabilidad, así como sistemas colapsables integrados desde la estructura del auto; ade­más, para que se puedan po­ner sillas para niños, integra sistema de anclaje ISOFIX en los asientos traseros.

El futuro nos alcanzó y el Swift se está preparando para mantenerse vigente, con una relación costo-beneficio que hoy lo ubica como una de las opciones electrificadas más accesibles del mercado mexicano.

thumb

LA CONDUCTORA IDEAL

 NOMBRE: Denia Agalianu.

PROFESIÓN: Actriz.

COMIDA FAVORITA: La pizza.

BEBIDA FAVORITA: El carajillo.

PASATIEMPOS: Estar con mis gatos, leer, escuchar música y convivir con la naturaleza con un café en la mano.

FACEBOOK: Denia Agalianu.

TWITTER: @denia_agalianu

INSTAGRAM: @denia_agalianu

La actriz de origen griego lleva ocho años en nuestro país, y ha realizado proyectos para Netflix como las dos temporadas de El dragón, la séptima temporada de El señor de los cielos, acaba de grabar la tercera entrega de La reina del sur y actualmente está participando en la telenovela Mi fortu­na es amarte con el papel de villana.

Todo empezó cuando tenía cinco años. Después de la escuela llegaba a casa y estaba la telenovela de Ma­rimar, mi mamá siempre me espera­ba con esa telenovela y ahí empecé con la idea de querer ser la villana un día. Más de veinte años después sí se pudo, y a parte estoy a lado de Chan­tal Andere, quien hacía el papel de la mana en Marimar y ahorita somos las villanas de la telenovela”, confie­sa Denia.

Me gustó mucho este Swift, me parece un coche muy cómodo a pesar de que es compacto por fuera, se ve moderno y muy a la moda con ese color de la pintura, y se ve que se puede mover muy fácil dentro de la ciudad.

Siento que podría manejarlo sin ningún problema y además me encanta que sea rendidor en el con­sumo de gasolina”.

Visita nuestras Galerías

Te invitamos a ver nuestro contenido en redes de:

Opinion y Trending

Visita nuestra Última hora

LECQ