Javier Silva encontró su refugio en el tenis tras perder la vista

Debido al virus herpes que entró a su cerebro, Javier Silva perdió la vista la noche del 2 de abril de 2006; ahora da raquetazos a la vida

El virus herpes entró al cerebro de Javier Silva y dejó como secuela la pérdida de la vista.
El virus herpes entró al cerebro de Javier Silva y dejó como secuela la pérdida de la vista.

La noche del 2 de abril de 2006, Javier Silva se fue a dormir tras un largo día de trabajo. Al despertar, había perdido la visibilidad.

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Hace 19 años, el virus herpes entró a su cerebro y dejó como secuela la pérdida de la vista. A lo largo de estos años, encontró en el tenis la forma perfecta para darle raquetazos a la vida. Este fin de semana en el Guadalajara Open Akron presentado por Santander, fue la excusa perfecta para demostrar su pasión por el deporte.

Ha sido un gran reto darle revés a las adversidades de la vida. Encontré en el tenis mi gran pasión para desafiarme, probar todos mis sentidos y retarme a ser una persona independiente. De esta forma hago un llamado para que el gobierno, los empresarios y las instituciones puedan abrirle las puertas al talento que tienen las personas con discapacidad”, señaló Silva en entrevista con Excélsior.

Para jugar tenis, Javier Silva se guía por el sonido que hace la pelota cuyo interior tiene un cascabel. En La cancha 1 del Centro Deportivo Panamericano, fue el escenario ideal para reunirse con la tenista australiana Storm Hunter y desafiarla a un par de puntos.

Fue increíble, es muy diferente porque tienes que escuchar el sonido de la pelota y también el movimiento es muy distinto, porque obviamente no puedes usar tu visión, así que es extremadamente difícil y él me movía por la cancha”, dijo Hunter, raqueta 74 del ranking de la WTA.

Actualmente, Silva es parte del consejo de la Escuela de niños y niñas ciegas en Guadalajara, a través de la cual busca fomentar el deporte blanco desde temprana edad.

Silva nunca ha jugado contra alguien en sus mismas condiciones, y confía en que pueda haber más oportunidad para que las personas puedan tener mayor oportunidad de practicar el tenis.

A pesar de que a la sociedad todavía le hace falta apertura y credibilidad hacia personas ciegas y con poca visión, confían en que “el deporte es un vehículo para la inclusión” y que de esta forma, puedan realizar actividades físicas y de la vida cotidiana.

BFG