Acura MDX, versión A-Spec; un lujo japonés
La versión A-Spec acentúa el toque deportivo que Acura quiere darle a la más reciente actualización de su camioneta

CIUDAD DE MÉXICO.
Todavía nostálgicos por el recuerdo del adictivo olor a café que solía invadir los stands donde Acura lucía sus vehículos, alrededor de los salones internacionales del mundo, y que ahora era mucho más tenue, rodeábamos la RDX; la camioneta que la marca japonesa presentaba como estelar en el Salón de Nueva York de 2018.
De pronto, la mirada parecía traicionarnos, nos tallamos los ojos para estar seguros de no estarla confundiendo, pues unos metros detrás aparecía la MDX, la hermana mayor de la familia, que había llegado a la fiesta ataviada por el look A-Spec, el más deportivo de la casa.

A simple vista, unos enormes rines de 20 pulgadas y los acentos de la versión más atrevida de Acura parecían ser justo lo que necesitaba esta camioneta de tres filas de asientos, que recién llegaba a la mitad de su ciclo de vida.
Eso ocurrió en marzo y no hubo mucho que esperar para que esta versión aterrizara en nuestro territorio, con la firme intención de posicionar una propuesta más valiente, en el segmento de las camionetas para siete pasajeros, donde exponentes como la Ford Explorer y la Mazda CX-9 hoy hacen su agosto.

Las agujas del reloj declaraban que las nueve de la noche habían quedado atrás y, antes de tomar la carretera, corrimos al aeropuerto de la Ciudad de México, a depositar a uno de los miembros del equipo de Atracción, con la prisa y sus ansias como nuestro mejor sinodal.
En medio del tránsito de la capital la MDX se movía con agilidad y soltura, a pesar de sus 4.98 metros de largo, presumiendo el asistente de manejo ágil. Con la misión cumplida y Pablo Monroy a punto de abordar el avión encaminamos la SUV de remarcadas formas geométricas hacia la autopista.

Además de las dos pantallas desde las que se controla el sistema de infoentretenimiento y el estereo de 10 bocinas, integra salidas posteriores del aire acondicionado.
Primero luchando con la lluvia y poco después en contra del asfalto mojado (a menos de seis grados centígrados) el sistema de tracción integral (Super Handling All-Wheel Drive) fue un gran aliado para mantener en curso este vehículo de poco más de 1,934 kilogramos, que llamará la atención de quien se le acerque, no sólo por los afilados faros LED, sino sobre todo por las llamativas vestiduras bitono, cuyo dominante color rojo estimula nuestros sentidos.
MANTIENE APUESTA
Las dos pantallas a las que Acura nos tiene acostumbrados y la botonera desde la que se manipula la caja de nueve velocidades son sólo parte de la propuesta tecnológica que pretende apantallar a todo aquel que tenga el privilegio de subirse a esta camioneta.

El ostentoso volante provee desde paletas para engranar los nueve cambios y a ratos sentirte piloto de carreras, hasta controles para accionar las funciones del sistema de audio y del infoentretenimiento.
Para impulsar las cuatro ruedas y mover el aerodinámico vehículo, que presume trazos muy precisos, la marca japonesa mantiene bajo el cofre el motor V6 3.5 litros de 290 caballos de fuerza.

En menos de lo que esperábamos llegamos a nuestro destino, satisfechos de la experiencia, sin pensar que una emergencia nos obligaría a regresar al volante de la MDX; muy cerca de la una de la mañana, incrédulos, debíamos movernos tan rápido como podíamos con el mayor confort posible, así que teníamos que cambiar la configuración de la puesta a punto, para ir del modo de manejo Sport al Comfort, agradeciendo las adecuaciones que el vehículo hacía para mejorar la suspensión y respuesta del motor para proporcionarnos un comportamiento más suave.
Aunque la configuración A-Spec no modifica la mecánica de este vehículo, ésta se sitúa en lo más alto de la gama, con detalles que la distinguen y hacen honor a las 267 libras-pie de torque con las que empuja vigorosa, cuando se reta con decisión el pedal del acelerador.