Aquel gol en cámara lenta; octavos de final de México 86
Michel Platini inició el triunfo, en un encuentro en el que dominó el bleu francés sobre el azzurro italiano

CIUDAD DE MÉXICO.
Observe por unos minutos la foto que tiene a la derecha. El que se encuentra al centro es el francés Michel Platini. El mediocampista galo es tres veces Balón de Oro (1983, 1984 y 1985) y llega a la Copa de México 86 calificado como el mejor futbolista europeo. El de ahora es su tercer mundial, tras experiencias en las pasarelas de Argentina 78 y España 82. Un último dato: también es la estrella de la Juventus, campeona en el calcio.
Ahora fíjese en el defensa que trae el número 3 en el calzoncillo. Se llama Antonio Cabrini y es compañero de Platini en la Juve. Se conocen demasiado. El tercero en la imagen es el portero de la Squadra Azzurra, Giovanni Galli, y arquero también de La Fiorentina.
Ahora deje correr la película de aquel encuentro, de octavos de final, celebrado en Ciudad Universitaria. Sería el último partido de dicho estadio en la Copa del Mundo. También lo sería para la campeona Italia.
La imagen se tomó al minuto 14 de aquel encuentro. Francia dominaba en la cancha y se esperaba que el astro y capitán Platini brillara de una buena vez por todas. Manuel Zeyde, cronista de Excélsior, escribía que “Platini distribuía balones como si fueran naipes. Siempre llegando a los pies de Stopyra, Rocheteau, Fernández, Giresse o Tigana”.
En aquella jugada, al mago le tocó meter el esférico. Un pase de Rocheteau hacia Platini, quien lo toma con tranquilidad, como si jugara en cámara lenta. A su encuentro llegan Cabrini y Galli. Ambos lo conocen en el futbol italiano, saben de lo que es capaz. Llegan tarde a la cita, como si estuvieran temerosos. O por lo menos así lo parece. Platini toca la pelota con suavidad, por encima del cancerbero. El gol que esperaban los aficionados franceses y los jugadores para cortarle la cabeza al campeón. La corona caería por sí sola y Stopyra confirmaba la supremacía francesa con el 2-0 al 57’. El de Stopyra era el gol número 100 de aquel México 86.
Platini había dicho, minutos antes del encuentro: “a los italianos los conozco demasiado”. Dos horas después demostraba que lo dicho era cierto.
Francia lograba su pase a cuartos de final y su próximo rival se llamaba Brasil. Entonces apareció un comentario en Excélsior de O Rei Pelé: “Realmente me tiene sin cuidado si jugamos contra Italia o Francia. Estamos listos para enfrentar a cualquiera”.
El partido se celebraría en el Jalisco. Pelé y otros brasileños se llevarían una desagradable sorpresa.
