Sonda espacial japonesa fotografía asteroide con forma de muñeco de nieve
La nave Hayabusa2 realizó un acercamiento récord para estudiar la estructura de un cuerpo celeste cercano a la Tierra.

La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) presentó una serie de capturas fotográficas de alta resolución que muestran una morfología inesperada en el asteroide Torifune.
Los registros, obtenidos por la sonda Hayabusa2 durante un aproximamiento de alta velocidad a 100 millones de kilómetros del planeta, exponen una silueta compuesta por dos secciones esféricas interconectadas, una particularidad geológica que los investigadores asemejaron a la estructura de un muñeco de nieve.
El sobrevuelo se ejecutó el pasado domingo a una velocidad superior a los 18,000 kilómetros por hora. De acuerdo con los reportes de los especialistas asiáticos, el artefacto, que posee dimensiones similares a las de un refrigerador doméstico, recortó distancias hasta posicionarse a menos de 800 metros de la superficie de la roca de 450 metros de diámetro.
Este suceso técnico se consolida como uno de los acercamientos más estrechos de los que se tenga registro en la observación de objetos próximos a la órbita terrestre.
Aportes científicos del sensor infrarrojo y el plan de defensa planetaria
Además de los retratos ópticos en blanco y negro recopilados por la cámara telescópica, el instrumental de la misión activó un sensor de infrarrojo térmico. Esta tecnología permitió realizar un mapa térmico sobre la corteza de Torifune, evidenciando variaciones marcadas de temperatura entre las áreas expuestas directamente a la radiación solar y aquellas zonas resguardadas en la sombra.
El éxito de esta maniobra imprevista, calificada previamente por el equipo de ingeniería como una operación de alto riesgo por las variables desconocidas del entorno, incrementa el catálogo de logros de una sonda que opera en el espacio desde 2014.
El conocimiento derivado de la diversidad geométrica de estos cuerpos del grupo Apollo resulta fundamental para las agencias internacionales, permitiendo robustecer los modelos de desviación de amenazas espaciales similares a las metodologías ensayadas por la NASA en años recientes. Tras este hito, la trayectoria de Hayabusa2 continuará con rumbo hacia el cuerpo celeste menor 1998 KY26, programado para el año 2031.