¿Qué sabe internet de ti? Haz la prueba
Fotos, cuentas antiguas, ubicaciones, correos y publicaciones construyen una huella digital que puede revelar más de lo que imaginas. En 10 minutos puedes revisar parte de lo que está expuesto y tomar medidas para reducirlo.

Una fotografía de tus vacaciones quizá no diga demasiado sobre ti. Tampoco el nombre de la empresa donde trabajas, una carrera que compartiste hace meses o una felicitación pública de cumpleaños.
El escenario cambia cuando alguien junta las piezas.
Una fotografía puede revelar un lugar. Un perfil profesional, dónde trabajas. Una felicitación, una fecha importante. Las redes de familiares y amigos pueden mostrar relaciones personales y varias ubicaciones repetidas pueden comenzar a dibujar una rutina.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) define la huella digital como el conjunto de información que una persona genera al navegar por internet, crear cuentas, utilizar plataformas, comentar, dar “me gusta”, compartir fotografías o proporcionar información en sitios y aplicaciones. También distingue la identidad digital, que se construye con lo que compartimos, lo que terceros publican sobre nosotros y otros datos asociados con nuestra actividad en línea. Gobierno de México
Y probablemente haya más información sobre ti de la que recuerdas.Búscate como si fueras otra persona
El primer paso para conocer parte de tu exposición digital no requiere herramientas especializadas.
Abre un buscador y escribe tu nombre completo entre comillas. Después combínalo con tu ciudad, profesión, empresa o escuela.
Busca también los nombres de usuario que utilizas o utilizaste, tu correo electrónico y tu número telefónico. Repite el ejercicio en imágenes.
La intención no es encontrar necesariamente algo peligroso.
La pregunta es otra:
¿Qué podría aprender sobre ti alguien que no te conoce utilizando únicamente información disponible públicamente?
Revisa también tus propias redes y piensa hacia atrás. Aquella cuenta que abandonaste hace años puede seguir mostrando fotografías, comentarios, contactos y datos que ya habías olvidado.

Tu huella digital no está formada solamente por lo que publicas actualmente. También conserva parte de lo que dejaste atrás.Una pista puede llevar a otra
Un dato aislado no necesariamente representa un problema. Lo relevante es observar qué ocurre cuando diferentes piezas pueden relacionarse.
Una fotografía puede mostrar un sitio habitual; un perfil, el lugar de trabajo; una publicación, una fecha; varias ubicaciones, una rutina.
La SSPC advierte que la actividad en línea puede revelar hábitos, rutinas, relaciones personales y lugares frecuentados, por lo que recomienda evitar publicar información sensible y ubicación en tiempo real, además de revisar periódicamente la configuración de privacidad de las cuentas. Gobierno de México.

La idea no es dejar de utilizar internet. Es entender qué información estamos dejando disponible y qué puede ocurrir cuando distintas piezas se conectan.Revisa también lo que tú no publicaste
Existe otra parte de nuestra historia digital que puede aparecer en internet sin que la hayamos publicado voluntariamente.
Las filtraciones de datos pueden exponer información asociada con las cuentas que utilizamos.
Mozilla Monitor permite comprobar si una dirección de correo está relacionada con filtraciones conocidas. El servicio utiliza información de la base de Have I Been Pwned para identificar incidentes y orientar al usuario sobre los pasos que puede tomar para proteger sus cuentas. Soporte Mozilla
Encontrar tu correo en una filtración no significa
Encontrar tu correo en una filtración no significa automáticamente que alguien tenga acceso a tu cuenta.
Significa que debes comprobar qué servicio fue afectado y qué tipo de información quedó expuesta.
Si una contraseña fue comprometida, cámbiala. Si utilizaste la misma contraseña en otros servicios, sustitúyela también allí. Activa autenticación en dos pasos cuando esté disponible.

Encontré información que no quiero mostrar, ¿ahora qué?
No toda la información se elimina de la misma manera.
Si tú publicaste una fotografía, comentario o perfil, el primer paso puede ser borrarlo directamente o cerrar una cuenta que ya no utilizas.
Si la información aparece en un sitio ajeno, puede ser necesario contactar al responsable de esa página.
Los buscadores también disponen de mecanismos para solicitar la retirada de determinados resultados. Google, por ejemplo, permite solicitar que se retiren de sus resultados ciertos datos personales, entre ellos domicilio, teléfono, correo electrónico, determinados documentos de identificación, información financiera y credenciales confidenciales. Ayuda de Google
También cuenta con “Resultados sobre ti”, una herramienta para detectar determinados resultados que contienen información personal de contacto y solicitar su retirada cuando cumplen los requisitos. Algunas de sus funciones sólo están disponibles para mayores de 18 años en determinados mercados. Ayuda de Google
Pero existe una diferencia fundamental:
Quitar algo del buscador no equivale a borrarlo de internet.
Google sólo puede retirar el resultado de su buscador. Si la información continúa alojada en la página original, puede ser necesario solicitar su eliminación directamente al propietario del sitio. Además, determinados contenidos de interés público pueden no ser retirados.

En México también tienes derechos sobre tus datos
La legislación mexicana reconoce los llamados derechos ARCO: Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición.
Acceso: conocer los datos personales que son objeto de tratamiento.
Rectificación: solicitar la corrección de datos inexactos o incompletos.
Cancelación: solicitar la cancelación de datos cuando proceda.
Oposición: oponerse a determinados tratamientos en los supuestos previstos por la ley.
La Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares vigente establece que la persona titular o su representante puede solicitar al responsable el ejercicio de estos derechos respecto de los datos personales que le conciernen. Cámara de Diputados
Esto tampoco significa que cualquier referencia sobre una persona pueda desaparecer automáticamente de internet. La propia ley establece supuestos y procedimientos para su ejercicio.

No necesitas convertirte en especialista en ciberseguridad para hacer una primera revisión.
Dedica dos minutos a buscar tu nombre, correo y teléfono. Otros dos a revisar imágenes, nombres de usuario y cuentas antiguas. Comprueba después si tus correos aparecen relacionados con filtraciones conocidas.
Revisa las configuraciones de privacidad de tus redes, limita permisos innecesarios, cambia contraseñas comprometidas y activa autenticación en dos pasos.
Observa también lo que publicas a partir de ahora.
Una fotografía puede mostrar accidentalmente un gafete, una placa, un documento o una ubicación. Publicar dónde estás en tiempo real puede revelar una rutina que quizá no necesitas hacer pública.

Y vuelve a buscarte periódicamente.
Tu huella digital no es una fotografía fija. Cambia cuando publicas, abres una cuenta, alguien comparte información relacionada contigo o una base de datos resulta comprometida.
No puedes controlar todo lo que internet sabe de ti. Pero sí puedes conocer mejor lo que está expuesto y tomar decisiones sobre aquello que está bajo tu control.