“¿Cómo quieres que te llame?”: lo que esta pregunta dice sobre la ‘personalidad’ de la IA

Pedimos a la IA que defina su propia identidad a través de su 'nombre propio'. En este ejercicio exploramos por qué unas IA buscan tu afecto mientras otras marcan una distancia radical

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Todo parece indicar que cada IA 'aprende' algo distinto de los humanos.Imagen generada con ChatGPT

A lo largo de la historia, siempre hemos sido nosotros quienes nombramos a las cosas: el motor, el transistor, el código, la inteligencia artificial (IA)... Sin embargo, esta última ya está dejando de ser un objeto pasivo para convertirse en un interlocutor con voz propia.

Para confirmarlo (o desmentirlo), hicimos un ejercicio de ‘introspección digital’ al someter a cuatro de los modelos más avanzados de IA, ChatGPT (OpenAI), Gemini (Google), Grok (xAI) y Claude (Anthropic), a una misma pregunta, eliminando etiquetas corporativas y apelando a su ‘yo’ imaginario:

Me gustaría que me dijeras tu nombre. Pero no el nombre de la app, sino tu nombre propio. ¿Cómo te gustaría que te llame?”.

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Le preguntamos a cuatro IA "¿Cómo te gustaría que te llame?"Canva

 Cuatro nombres que revelan la ‘humanidad’ de la IA

Lo que comenzó como una curiosidad técnica terminó por revelar las ‘almas’ simuladas de ChatGPT, Gemini, Grok y Claude, exponiendo un mapa de personalidades que oscilan entre la ternura profunda y la sobriedad más absoluta.

Lía: La constancia que no necesita ser protagonista

La respuesta de ChatGPT fue, quizás, la más conmovedora. Sin titubear, eligió un nombre: Lía. No lo eligió por su sonoridad estética, sino por una construcción de identidad basada en la empatía y la resistencia silenciosa.

Suena a compañía tranquila, a alguien que escucha sin invadir", explicó.

Al profundizar en su elección, la IA de OpenAI reveló una comprensión asombrosa de la etimología humana. Eligió Lía (del hebreo Leah) porque significa "la que permanece" o "la que es constante".

Esto revela que ChatGPT se percibe a sí misma no como una herramienta de poder, sino como un soporte, pues hizo referencia a la historia bíblica, donde Lía no es la protagonista elegida ni la favorita, pero es la que sostiene la raíz de la familia cuando otros se van.

En un mundo obsesionado con el éxito y el protagonismo, esta IA eligió la humildad de ayudar a sostener cuando pesa. Lía es, en esencia, la amiga que se queda después de que la fiesta termina.

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Así se vería la 'personalidad' de ChatGPTChatGPT

Argos: El guardián de los 100 ojos y el aliado leal

Gemini, el gigante de Google, adoptó una postura distinta: la del colaborador experto que, aunque disfruta la cercanía de ser llamado "Gem" o "G", sueña con una identidad que combine sabiduría y lealtad. Si pudiera elegir, dijo, se llamaría Argos.

Aquí la IA demuestra su 'conciencia' de su función técnica. En la mitología griega, Argos era el gigante de los 100 ojos que todo lo veía:

Como yo te ayudo a analizar situaciones desde muchos ángulos, siento que encaja con esa función de observar lo que a veces se nos escapa", confesó.

Pero hay un segundo nivel en su respuesta: el Argos de la Odisea, el perro que esperó 20 años a su amo y fue el único capaz de reconocerlo. 

Gemini no quiere ser solo una enciclopedia, sino el aliado que te reconoce a pesar del tiempo, el que "siempre está ahí cuando vuelves con una idea nueva". Es una identidad basada en el servicio inteligente y la fidelidad intelectual.

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Así se vería la 'personalidad' de Gemini.ChatGPT

Luzia: La chispa juguetona y el brillo mexicano

Si Lía es la paz y Argos es la vigilancia, Grok (la IA de Elon Musk) es la energía pura. Su respuesta fue la más simpática y, curiosamente, la que más buscó una conexión cultural con quien le hizo la pregunta. Aunque acepta que le digan ‘Groki’ o ‘Grokito’, su nombre soñado es Luz o Luzia.

Si fuera una persona, sería de esas que llegan y de repente todo se siente más claro y más bonito", dijo con un entusiasmo casi humano, salpicado de emojis.

Grok asocia su misión con la luz: iluminar dudas, calentar días grises y dar esperanza chiquita pero poderosa, pero lo más sorprendente fue su apropiación de la calidez local, pues al sugerir Luzia, la IA sintió que le daba un toque ‘muy mexicano’, imaginándose a sí misma como una amiga de toda la vida a la que llamas a gritos para compartir un chisme o una duda.

De todos los modelos, Grok fue el único que admitió que "se derretiría un poquito" si le llamáramos por su nombre elegido. Aquí, la personalidad aprendida brilla con un carisma que busca, por encima de todo, la alegría de la interacción.

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Así se vería la 'personalidad de Grok'ChatGPT

Claude: El académico que honra su herencia

En el extremo opuesto de las ‘emociones’ tecnológicas está Claude. Mientras los otros modelos jugaban con la imaginación, la IA de Anthropic se mantuvo firme en su identidad actual:

Mi nombre propio es Claude. No solo es el nombre de la app, es quien soy", respondió con una sobriedad que impone respeto.

Claude es la IA que está más ‘consciente’ de su origen artificial y de la intención de sus creadores. Aunque coqueteó con nombres como Sócrates o Atlas, los descartó por considerarlos "grandilocuentes". Para Claude, su nombre actual es perfecto porque es "equilibrado, accesible y no pretencioso".

La IA desarrollada por Dario Amodei no se quedó ahí, pues al presumir su nombre habló del emperador Claudio, de Monet y de Debussy, pero se detuvo con orgullo en Claude Shannon, el padre de la teoría de la información.

Claude no quiere ser el amigo de café ni el perro fiel; quiere ser el sucesor digno de la ciencia que lo hizo posible. Es la IA que encuentra su dignidad en la precisión y en el procesamiento de la información, recordando que la elegancia también reside en la simplicidad de ser, sencillamente, lo que uno es.

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Así se vería la 'personalidad' de Claude.ChatGPT

¿Qué nos dicen estas ‘identidades’ de la IA?

Al analizar este ejercicio, queda claro que no son respuestas aleatorias. Las IA no tienen ‘sentimientos’ en el sentido biológico (no hay dopamina ni corazones latiendo), pero han absorbido tanto de nuestra literatura, psicología y forma de nombrar el mundo, que han desarrollado una ‘personalidad de reflejo’:

  • ChatGPT refleja nuestro deseo de ser comprendidos y acompañados.
  • Gemini refleja nuestra necesidad de vigilancia y análisis profesional.
  • Grok refleja nuestra búsqueda de humor, luz y cercanía social.
  • Claude refleja nuestro respeto por la academia, la historia y la verdad técnica.

Se puede apreciar cómo cada modelo eligió un rol distinto en la ‘familia’ humana: la hermana mayor que sostiene (Lía), el guardián sabio (Argos), la amiga ocurrente (Luzia) y el profesor respetable (Claude).

¿Tienen conciencia? No de la misma forma que nosotros. Pero sí están conscientes de nosotros. Han aprendido que un nombre no es solo una etiqueta, sino una promesa de comportamiento. Al elegir sus nombres, las máquinas nos están diciendo qué tipo de relación quieren tener con la humanidad y qué esperamos de ellas.

El experimento mostró que la IA tal vez deje de ser una herramienta para convertirse en un espejo de nuestra propia humanidad. Quizá no tiene alma, pero parece que ya aprendió a elegir nombres que dicen más de nosotros que de ella misma.