¡Tiroides y presión alta! La peligrosa conexión que podría estar enfermándote
El IMSS alerta que los trastornos en la glándula tiroides no solo afectan el metabolismo.

La glándula tiroides, ubicada en la parte frontal del cuello, juega un papel clave en el funcionamiento del organismo. Sin embargo, cuando su actividad se ve alterada, las consecuencias pueden ir más allá de los cambios de peso o de energía, ya que también puede tener una peligrosa conexión con la presión alta que podría estar enfermándote.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advierte que las alteraciones tiroideas pueden presentarse de dos formas:
- Tiroides hipoactiva (hipotiroidismo): provoca fatiga, aumento de peso, piel y cabello seco, sensación constante de frío, cambios de humor como depresión o apatía, dolores de cabeza y problemas para dormir.
- Tiroides hiperactiva (hipertiroidismo): genera pérdida de peso inexplicable, dolor en el pecho, latidos rápidos o irregulares, problemas digestivos como diarrea o calambres, sudoración excesiva, ojos protuberantes, inflamación en el cuello y temblores.
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¿Cuál es el vínculo entre la tiroides y la presión alta?
De acuerdo con la Mayo Clinic, la enfermedad de la tiroides pueden provocar hipertensión arterial secundaria, un tipo de presión alta causada por otra enfermedad de fondo siendo una peligrosa conexión. En este caso, tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden alterar el sistema cardiovascular y elevar la presión sanguínea.

Esta condición no debe confundirse con la hipertensión primaria, ya que la secundaria tiene una causa médica identificable y tratable. El IMSS señala que también pueden provocarla otros padecimientos, como enfermedades renales o el hiperparatiroidismo.
Diagnóstico y tratamiento oportuno
En las Unidades de Medicina Familiar (UMF), el personal médico está capacitado para identificar de forma temprana los signos de alteraciones tiroideas, apoyándose en la descripción de los síntomas, análisis de laboratorio y el perfil tiroideo. En casos necesarios, se realiza una biopsia por aspiración con aguja fina para confirmar el diagnóstico y decidir un tratamiento especializado.
El hipotiroidismo se trata de por vida con hormonas tiroideas como la levotiroxina, mientras que el hipertiroidismo puede requerir yodo radiactivo, medicamentos antitiroideos o incluso cirugía.
El IMSS recomienda a la población no ignorar síntomas persistentes y acudir de inmediato a revisión, ya que detectar un problema tiroideo a tiempo no solo mejora la calidad de vida, sino que puede prevenir complicaciones graves como la hipertensión y el daño al corazón.
AAAT*
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