¿Por qué siempre tienes sueño? La ciencia ya encontró pistas en tu sangre
Un estudio identificó siete metabolitos vinculados con la somnolencia diurna excesiva, un trastorno ligado a obesidad, diabetes y riesgo cardiovascular

Sentirse con sueño constante durante el día no siempre se debe a dormir poco. Un nuevo estudio del Mass General Brigham, publicado en Lancet eBioMedicine, identificó siete moléculas en la sangre asociadas con la somnolencia diurna excesiva (SDE), un trastorno que afecta a uno de cada tres estadounidenses y que se vincula con mayor riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Una condición más seria de lo que parece
La SDE ocurre cuando una persona experimenta cansancio o tendencia a quedarse dormida en situaciones cotidianas, incluso después de una noche aparentemente normal de descanso. Más allá de la incomodidad, puede ser un indicador temprano de problemas graves de salud.
“El estudio sugiere que la dieta y la genética podrían desempeñar un papel importante en el SDE”, explicó el Dr. Tariq Faquih, autor principal e investigador de la División de Trastornos del Sueño y Circadianos del Hospital Brigham and Women’s.
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¿Cómo se hizo el estudio de los metabolitos?
El equipo analizó 877 metabolitos —moléculas del organismo influidas por la dieta y las hormonas— en 6 mil participantes del Estudio de Salud de la Comunidad Hispana/Estudio de Latinos.
Además, compararon los datos con el Estudio Multiétnico de la Aterosclerosis (MESA) y cohortes en Reino Unido y Finlandia. Los participantes respondieron cuestionarios sobre la frecuencia con que se quedaban dormidos en distintas situaciones.
La investigación permitió identificar siete metabolitos clave vinculados a la somnolencia diurna excesiva.

Los metabolitos que influyen en el sueño
Entre los hallazgos más relevantes, los investigadores destacaron:
- Ácidos grasos omega-3 y omega-6: presentes en dietas mediterráneas, se asociaron con menor riesgo de SDE.
- Tiramina: un compuesto presente en alimentos fermentados o demasiado maduros, se relacionó con aumento de la somnolencia, especialmente en hombres.
- Metabolitos de esteroides sexuales como la progesterona, implicados en procesos relacionados con el sueño y la producción de melatonina.
Además, se identificaron tres metabolitos adicionales que varían según el sexo, lo que apunta a diferencias biológicas en la forma en que hombres y mujeres experimentan la somnolencia.
¿Una puerta a nuevos tratamientos?
Los investigadores consideran que estos hallazgos abren la posibilidad de diseñar nuevas terapias personalizadas contra la somnolencia excesiva. Cambios en la dieta, suplementos específicos o incluso fármacos que modulen los niveles de ciertos metabolitos podrían ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
No obstante, advierten que el estudio tiene limitaciones:
- Los niveles exactos de metabolitos son difíciles de interpretar.
- Se basó en cuestionarios de sueño y no en estudios clínicos en laboratorio.

Próximos pasos en la investigación
El equipo planea realizar un ensayo clínico para evaluar si los cambios en la dieta o suplementos con omega-3 y omega-6 pueden reducir la somnolencia diurna. También buscan explorar metabolitos aún no identificados que podrían desempeñar un papel importante.
“Realizar un ensayo clínico sería un gran paso y podría ayudarnos a comprender si los omega-3 y omega-6 obtenidos de la dieta podrían reducir el riesgo de SDE”, afirmó Faquih.
bgpa