Una prueba de sangre puede detectar Alzheimer, pero en México cuesta 20 mil pesos

Una prueba de sangre puede ayudar a diagnosticar Alzheimer en etapas tempranas, pero en México cuesta alrededor de 20 mil pesos y se procesa en EU.

Una prueba de sangre podría determinar si tienes Alzheimer
Una prueba de sangre podría determinar si tienes AlzheimerEspecial

Durante décadas, confirmar que una persona tenía Alzheimer requería reunir las piezas de un rompecabezas: evaluar su memoria, analizar su desempeño cotidiano, obtener imágenes del cerebro y, en algunos casos, realizar una punción lumbar o una tomografía por emisión de positrones.

Ahora, una muestra de sangre puede aportar una pista biológica mucho más precisa. El problema es que este avance todavía no está al alcance de todos: en México, algunas pruebas deben enviarse a Estados Unidos y su precio puede rondar los 20 mil pesos.

El doctor Amador Macías, director del centro de investigación clínica AVIX, explicó en entrevista con Excélsior que los biomarcadores sanguíneos representan uno de los cambios más importantes en el diagnóstico de la enfermedad.

“Ahora esto ha evolucionado en los últimos tres años a que, a través de sangre, podemos tener un marcador o unos marcadores que sean confiables, como si fueran los del líquido cefalorraquídeo, para que podamos decir: ‘usted tiene Alzheimer’ o ‘usted no tiene Alzheimer’”.

Estas pruebas buscan alteraciones relacionadas con proteínas que se acumulan en el cerebro, principalmente beta amiloide y tau. Una de las más estudiadas es la tau fosforilada 217, conocida como p-tau217, cuyos niveles pueden elevarse cuando comienza a desarrollarse la patología característica del Alzheimer.

Proteína tau y beta amiloide
Proteína tau y beta amiloideEspecial

¿Qué tan confiables son estas pruebas?

Un estudio respaldado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos encontró que una prueba que combinaba p-tau217 y beta amiloide alcanzó una precisión de entre 88 y 92% para identificar Alzheimer. La evaluación clínica convencional, sin biomarcadores, tuvo una precisión de 73% en clínicas especializadas y de 61% en atención primaria.

En mayo de 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos autorizó la primera prueba sanguínea utilizada como apoyo para diagnosticar la enfermedad. En el estudio revisado por la agencia, 91.7% de las personas con resultado positivo presentaron placas amiloides confirmadas mediante PET o líquido cefalorraquídeo; entre quienes obtuvieron un resultado negativo, 97.3% tampoco mostraron esas placas.

Sin embargo, la prueba no sustituye por sí sola una evaluación médica. Tampoco está recomendada como estudio de detección para personas cognitivamente sanas. Un resultado puede ser falso positivo, falso negativo o quedar en una zona indeterminada, por lo que debe interpretarse junto con los síntomas, las pruebas cognitivas y los estudios de imagen.

El diagnóstico temprano tiene un precio

En México, el acceso continúa concentrado en el ámbito privado. Macías señaló que algunas muestras tomadas en laboratorios nacionales son procesadas fuera del país.

“Aquí, al menos en Monterrey, donde se envían esos exámenes, ahorita anda alrededor de 20 mil pesos. Pedimos una prueba donde puedes medir beta amiloide, tau y además APOE, que ahora nos habla del riesgo de que el paciente pueda tener complicaciones por el tratamiento”.

Una prueba de sangre podría servir para identificar la tuberculosis.
Una prueba de sangre podría servir para identificar alzheimerCanva

El costo mencionado corresponde a la experiencia clínica del especialista y puede variar según el laboratorio, los biomarcadores incluidos y el procedimiento de envío.

La desigualdad resulta especialmente relevante porque los nuevos medicamentos dirigidos contra el amiloide deben iniciarse en fases tempranas y requieren confirmar que esa proteína está presente en el cerebro. Es decir, acceder al tratamiento puede depender primero de poder pagar el diagnóstico.

Macías advierte que el avance científico es real, pero todavía incompleto:

“No tenemos todavía esto aquí y aumenta el costo para la persona que pueda tener acceso. La indicación de estos tratamientos es que sea en etapa temprana, no moderada o avanzada, y no todos los pacientes son candidatos”.

La necesidad crecerá con el envejecimiento poblacional. La Organización Mundial de la Salud calcula que 57 millones de personas vivían con demencia en 2021, más de 60% en países de ingresos bajos y medios, y que cada año aparecen cerca de 10 millones de casos nuevos. El Alzheimer representa entre 60 y 70% de las demencias.

La prueba de sangre promete reducir procedimientos invasivos y acelerar el diagnóstico. Pero mientras no llegue de manera accesible al sistema público, también puede abrir una nueva brecha: la diferencia entre saber a tiempo y descubrir la enfermedad cuando ya es demasiado tarde.

Temas: