Profeco revela cuál es el mejor jamón de México este 2026
Conoce cuál fue el jamón mejor calificado en 2026 por su contenido real de proteína, nivel de sodio y cumplimiento en etiquetado, además de otras opciones recomendadas.

Elegir jamón en el supermercado no siempre es tan simple como leer la etiqueta. Para orientar al consumidor, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realiza análisis comparativos de calidad de los diferentes jamones que se venden en México —evaluando desde su composición hasta su perfil nutricional y veracidad del etiquetado— con la finalidad de recomendar opciones confiables y saludables.
En los datos más recientes basados en estudios publicados por la Profeco (2024–2025), se examinaron más de 40 marcas de jamón entre las categorías extrafino, fino, preferente, comercial y económico para determinar cuáles cumplen con los criterios nutritivos y sanitarios.
El mejor jamón según Profeco 2026 y algunas opciones extra
De acuerdo con los resultados reportados en la Revista del Consumidor y diversas publicaciones especializadas, el jamón que destaca con mejores indicadores de calidad —especialmente por su alto contenido de proteína libre de grasa y bajo contenido de grasa y sodio— es eljamón horneado sin sal añadida de Peñaranda.

Este producto figura como uno de los más altos en proteína libre de grasa (alrededor del 20 por ciento) y con niveles equilibrados de grasa y carbohidratos por cada 100 g, ofreciendo así un perfil nutricional sólido para quienes buscan una opción más saludable entre los jamones de calidad superior.
Además de Peñaranda, otras marcas bien evaluadas incluyen:
Estas opciones reflejan distintas necesidades: desde el consumidor que prioriza alta proteína y bajo sodio, hasta quienes buscan un producto equilibrado y asequible.
¿Qué evaluó Profeco para determinar la calidad del jamón?
La evaluación de Profeco se basa en una serie de criterios que van más allá del simple porcentaje de carne en el producto. Entre los principales aspectos examinados están:
Además, se detectaron varios productos que no cumplen con los estándares oficiales y, por tanto, no deberían considerarse “jamón” auténtico, ya que utilizan aditivos o ingredientes no declarados.
Gracias a estas evaluaciones, el consumidor puede tomar decisiones informadas al elegir jamones con mejor perfil nutricional y mayor transparencia en su etiquetado. Expertos recomiendan revisar siempre la etiqueta y optar por opciones con alto porcentaje de proteína y bajo contenido de sodio y aditivos si se busca un embutido seguro y equilibrado.
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