¿La flema verde o amarilla indica infección? Esto es lo que dicen los expertos

La flema verde suele aparecer cuando el sistema inmune trabaja contra algún virus; el antibiótico solo se valora si el cuadro empeora o dura más de 10 días.

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¿La flema verde confirma una infección bacteriana? Foto: Canva.

Pocas cosas preocupan tanto en una gripe como ver la flema volverse amarillo o verde, para algunas personas, ese color significa bacterias y que la solución es un antibiótico, pero la realidad es otra: la flema se transforma porque el cuerpo está en modo defensa.

En realidad, ese color solo indica inflamación y respuesta inmune, no necesariamente bacterias. Entender esa diferencia es clave para cuidar la salud respiratoria sin caer en el error de medicarse de más.

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¿La flema verde confirma una infección bacteriana? Foto: Canva.

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Por qué la flema cambia de color

La mucosidad nasal y pulmonar suele ser clara, ligera y acuosa. A veces solo la notamos cuando comemos picante o cuando el frío “afloja” la nariz. Pero en un resfriado o gripe, ese moco se espesa y cambia de color, volviéndose amarillo o verde.

¿A qué se debe?, el color aparece porque en el moco se acumulan células del sistema inmune, restos de virus o bacterias, proteínas y enzimas que se liberan mientras el cuerpo pelea la infección. 

Mayo Clinic explica que el verde suele relacionarse con un aumento de ciertas células defensivas (como los neutrófilos) y sus enzimas; es una señal de batalla, no un diagnóstico automático. 

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¿La flema verde confirma una infección bacteriana? Foto: Canva.

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¿La flema verde significa infección bacteriana?

Este es el mito más común, el cambio de color puede ocurrir tanto en infecciones virales (resfriado, influenza, COVID-19) como en bacterianas (por ejemplo, algunas neumonías).

Un artículo de Harvard Health explica que el color del moco, por sí solo, no diferencia bien entre virus y bacterias, no hay que “juzgar el moco por su color”, porque lo verde no equivale automáticamente a bacterias ni a antibiótico.

Cuando te resfrías, los primeros días suelen ser de moco claro; conforme avanzan los síntomas, el moco se espesa y puede volverse amarillo o verde. Eso es típico de infecciones virales que luego mejoran solas. Mayo Clinic señala que en un catarro viral es normal que la mucosidad cambie de color varios días después de empezar el cuadro. 

Cómo distinguir un cuadro que se cura solo de uno que sí necesita antibiótico

La mayoría de las infecciones respiratorias empiezan con un resfriado o un virus similar y se resuelven por sí solas en alrededor de una semana. Pero en algunos casos pueden complicarse. La clave para saber si necesitas antibiótico no está en el color de la flema, sino en el conjunto de síntomas y su evolución.

Es recomendable consultar al médico si:

  • Te sientes peor conforme avanzan los días, en lugar de mejorar.
  • Presentas dificultad para respirar o falta de aire al caminar o hablar.
  • Tienes fiebre alta, persistente o que regresa después de bajar.
  • La secreción nasal o la flema se vuelve muy espesa, tipo pus y no mejora después de 10 días.
  • Los síntomas (goteo nasal, tos, dolor de pecho) no mejoran con medidas habituales.
  • Toses sangre o tienes hemorragias nasales que no se detienen rápido.

Los antibióticos son efectivos contra infecciones causadas por bacterias, pero no sirven para virus, incluso si el moco es amarillo o verde. El CDC lo plantea directo: decir “sí” a antibióticos cuando hacen falta y “no” cuando se trata de cuadros virales, como resfriado o influenza, aunque haya mucosidad espesa.

Tomar antibiótico “por si acaso” no solo es inútil en infecciones virales, también puede causar efectos secundarios (diarrea, alergias) y, sobre todo, alimentar la resistencia bacteriana, un problema de salud pública global. 

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¿La flema verde confirma una infección bacteriana? Foto: Canva.

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Lo que tu flema sí puede decirte

Aunque el color no diagnostica bacterias, sí es útil observar cambios:

  • Flema transparente o blanca: suele acompañar cuadros leves o alergias.
  • Amarilla/verde: indica inflamación activa; es común en resfriados que van en evolución.
  • Con sangre: requiere valoración médica, especialmente si es recurrente.
  • Muy oscura en fumadores: puede reflejar irritación crónica o exposición a contaminantes.

Como mencionan los especialistas de Health Grades, el color es una pieza del rompecabezas, no el rompecabezas completo.

La flema verde no es un veredicto de infección bacteriana ni un pase automático a los antibióticos. En la mayoría de los casos aparece durante infecciones virales que siguen su curso y mejoran solas. 

Lo que realmente orienta es el tiempo y la intensidad: si los síntomas se prolongan más de lo esperado, empeoran día tras día, regresa la fiebre o aparece falta de aire, entonces sí conviene buscar atención.

Mirar la flema como una pista —y no como diagnóstico— permite cuidar mejor la salud respiratoria y usar los medicamentos correctos en el momento correcto.