Efectos secundarios de la difenhidramina y precauciones
La difenhidramina puede causar somnolencia, sequedad bucal y reacciones graves; aprende cómo usarla de forma segura y qué alternativas existen para alergias e insomnio.

La difenhidramina es uno de los antihistamínicos más populares para aliviar síntomas de alergias, resfriados y problemas de sueño.
Sin embargo, como cualquier fármaco, su uso indebido o prolongado puede generar efectos secundarios que van desde molestias leves hasta riesgos graves para la salud.

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¿Qué es la difenhidramina y cómo se utiliza?
La difenhidramina es un antihistamínico de primera generación que se utiliza para aliviar diversos síntomas relacionados con alergias y resfriados, así como para inducir el sueño en adultos.
Según MedlinePlus, un recurso confiable de información médica de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, este medicamento actúa bloqueando la histamina.
La histamina es una sustancia química que el cuerpo libera durante una reacción alérgica y que causa síntomas como ojos rojos, irritación, picazón, lagrimeo, estornudos, secreción nasal y tos.
Además de su uso para tratar alergias y resfriados, la difenhidramina se emplea en adultos para combatir el insomnio, facilitando tanto el inicio como el mantenimiento del sueño.
Sin embargo, no está recomendada para inducir el sueño en niños, debido a posibles efectos adversos y riesgos específicos en esta población.

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Efectos secundarios comunes y graves de la difenhidramina
El uso de difenhidramina puede provocar efectos secundarios que varían desde leves hasta graves. De acuerdo con la Asociación Española de Pediatría, los efectos más comunes incluyen síntomas anticolinérgicos, como:
- Retención urinaria
- Sequedad en la boca
- Visión borrosa
- Alteraciones gastrointestinales (estreñimiento o malestar estomacal)
- Somnolencia y sedación pronunciadas
Además, algunos pacientes pueden experimentar dolor de cabeza y deterioro en las habilidades psicomotoras, que afectan la coordinación y el tiempo de reacción.
En casos poco frecuentes, la difenhidramina puede provocar reacciones más graves, tales como:
Erupciones cutáneas y fotosensibilidad (sensibilidad al sol)
- Hipotensión ortostática (baja presión arterial al ponerse de pie)
- Tinnitus (zumbido en los oídos)
- Temblor, náuseas, vómitos y diarrea
- Reacciones paradójicas, especialmente en niños, que pueden manifestarse como agitación o hiperactividad
- Hipertermia maligna, shock e incluso muerte súbita en la infancia, aunque estos eventos son extremadamente raros
Recomendaciones para un uso seguro de la difenhidramina
El uso responsable de la difenhidramina es clave para evitar complicaciones. MedlinePlus advierte que consumir este medicamento en dosis elevadas puede ser perjudicial y, en casos de sobredosis, potencialmente mortal.
Para minimizar riesgos, Banner Health, recomienda:
- Seguir estrictamente las indicaciones de dosificación del medicamento, sin exceder las dosis recomendadas.
- No combinar la difenhidramina con alcohol ni con otros medicamentos que causen somnolencia, ya que esto puede potenciar efectos sedantes peligrosos.
- Consultar siempre con un médico antes de usar la difenhidramina de manera frecuente o prolongada, especialmente para tratar problemas de sueño o alergias crónicas.
- Evitar su uso en niños pequeños sin la supervisión de un especialista.
En caso de sobredosis o aparición de síntomas preocupantes como dificultad para respirar, confusión severa, convulsiones o ritmo cardíaco irregular, es fundamental buscar atención médica de inmediato.

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Alternativas a la difenhidramina para el tratamiento de alergias
Los especialistas de Banner Health recomiendan, para quienes buscan alivio de síntomas alérgicos, los antihistamínicos de segunda generación representan una opción más segura y efectiva en muchos casos.
Estos medicamentos, como la loratadina, cetirizina y fexofenadina, están diseñados para ofrecer un efecto prolongado con menos efectos secundarios, principalmente menor somnolencia.
Banner Health señala que, generalmente, estos fármacos se toleran mejor y son adecuados para un uso diario sin afectar las actividades diarias.
Si estos medicamentos no controlan los síntomas, puede ser necesario recurrir a tratamientos complementarios como aerosoles nasales con corticosteroides, que reducen la inflamación en las vías respiratorias.
En cuanto a los resfriados, la difenhidramina suele ser poco efectiva para aliviar sus síntomas, por lo que se recomienda consultar al médico para recibir alternativas más seguras y específicas.
Para el tratamiento del insomnio, la mejor estrategia inicial es mejorar los hábitos de sueño o higiene del sueño, que incluyen mantener horarios regulares, evitar pantallas antes de dormir y crear un ambiente propicio para el descanso.
Cuando sea necesario, se pueden considerar suplementos como la melatonina, otros medicamentos prescritos para el insomnio, o terapias conductuales como la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I), una técnica respaldada por la evidencia científica que ayuda a modificar patrones de sueño disfuncionales sin riesgos farmacológicos.
La difenhidramina, aunque es eficaz para aliviar alergias y mejorar el sueño en adultos, puede causar efectos secundarios que requieren precaución, especialmente en niños y personas con condiciones médicas específicas.
Consultar con profesionales de la salud y seguir las indicaciones médicas es la mejor manera de proteger el bienestar y evitar complicaciones innecesarias.
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