¿Cuáles son las enfermedades comunes en un tsunami y cómo prevenirlas?
Las inundaciones y tsunamis pueden propagar diversos virus a través del agua. Protegerse de ellos es esencial para conservar una buena salud en tiempos de crisis

Ante la alerta de tsunami tras el sismo en Rusia, la preocupación por la salud pública se intensifica.
Más allá de los daños estructurales y las pérdidas inmediatas, estos fenómenos conllevan riesgos significativos para la salud, que van desde lesiones y enfermedades infecciosas hasta profundas repercusiones en la salud mental de las poblaciones afectadas.
Es crucial entender los peligros y las medidas preventivas cuando la naturaleza golpea con fuerza.
¿Cuáles son las enfermedades durante tsunamis e inundaciones?
La devastación dejada por tsunamis e inundaciones no solo se manifiesta en la destrucción física, sino también en un aumento alarmante de problemas de salud.

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Según los Centros de Control de Enfermedades (CDC), las principales preocupaciones inmediatas de salud pública tras un tsunami incluyen el acceso a agua potable, alimentos seguros, refugio y atención médica para los lesionados.
- Lesiones y ahogamientos: la mayoría de las muertes asociadas a tsunamis están relacionadas con ahogamientos, mientras que las lesiones traumáticas, como fracturas de extremidades y heridas en la cabeza, son comunes al ser arrastrado por escombros. En el contexto de inundaciones, también son habituales electrocuciones, caídas, laceraciones y traumatismos craneales por objetos que caen. Las heridas abiertas, especialmente si están expuestas a aguas de inundación, pueden infectarse fácilmente.
- Enfermedades infecciosas: las inundaciones aumentan el riesgo de infecciones, con un pico de aparición en los dos meses posteriores al evento, aunque pueden manifestarse pocos días después.
- Enfermedades respiratorias: las infecciones respiratorias agudas son prevalentes, especialmente en refugios sobrepoblados. Tras tsunamis, se ha documentado la "neumonía por tsunami" ("tsunami lung"), una neumonía por aspiración de agua contaminada con tierra, arena y material de alcantarillado. Brotes de gripe A (H3N2), sarampión y un aumento de casos de tuberculosis, a menudo por reactivación de infecciones latentes, también se han observado en centros de evacuación, especialmente en condiciones de hacinamiento y con baja cobertura de vacunación, de acuerdo con un estudio disponible en PMC.
- Enfermedades gastrointestinales: la contaminación del agua y los alimentos con bacterias, virus o desechos (cloacales, agrícolas, industriales) es un riesgo significativo. Patógenos como Cryptosporidium, Giardia lamblia, Vibrio cholerae, el virus de la hepatitis A y rotavirus pueden proliferar. La dificultad para mantener una higiene adecuada contribuye a la propagación de estas enfermedades, según el Control de Epidemias (IFRC).
- Transmitidas por vectores: el agua estancada crea criaderos para mosquitos, aumentando el riesgo de enfermedades como el Virus del Nilo Occidental, dengue, chikungunya, malaria y zika.
Por último, la salud mental es una de las más perjudicadas tras un desastre natural. Los efectos psicológicos pueden ser duraderos. La experiencia traumática de un tsunami o inundación puede provocar ansiedad severa, trastorno de estrés postraumático (TEPT) y depresión, exacerbados por la pérdida de hogar, seres queridos o medios de subsistencia. Estos síntomas pueden persistir por años, según Américares.

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¿Cómo prevenir enfermedades durante tsunamis o inundaciones?
La prevención es clave para mitigar los riesgos para la salud. El CDC ofrece directrices exhaustivas para la limpieza segura después de un desastre.
Equipo de protección personal (EPP): Es fundamental usar el EPP correcto, que incluye casco, gafas protectoras, respiradores o mascarillas N95, guantes de trabajo gruesos y botas impermeables con punteras y plantillas de acero. Si hay aguas residuales, las botas y guantes de goma y las gafas de protección son esenciales.
Respecto al cudado de lesiones, hay procesos de limpieza a seguir:
- Lava cualquier herida o corte con agua y jabón, y aplica pomada antibiótica para prevenir infecciones, como explican los CDC.
- Limpieza de superficies: lava a fondo objetos y superficies mojadas con agua caliente y detergente. Para eliminar el moho, usa una mezcla de 1 taza de blanqueador con cloro por 1 galón de agua, pero nunca en espacios cerrados sin ventilación. El CDC enfatiza no mezclar blanqueador con amoníaco ni otros productos de limpieza.
- Higiene personal: lávate siempre las manos con jabón y agua limpia (hervida o desinfectada si hay advertencia de hervir agua) después de la limpieza, de usar el baño y antes de manipular alimentos. Si no hay agua, usa desinfectante de manos a base de alcohol.
- Salud mental: busca apoyo en familiares, amigos o profesionales. Es normal sentir ansiedad o depresión después de un desastre.
- Vacunación: La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja señala que la interrupción de los programas de vacunación aumenta el riesgo de enfermedades prevenibles. El CDC y la OMS recomiendan la administración de vacunas como MMR, gripe y neumococo tan pronto como las personas se reúnan en campamentos.

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¿Cómo limpiar tus alimentos y agua tras un desastre?
La seguridad del agua y los alimentos es primordial después de un desastre natural o una interrupción del suministro eléctrico. Algunas de las recomendaciones son:
- Seguir las instrucciones de las autoridades locales sobre si el agua del grifo es segura para beber, cocinar o bañarse.
- Hasta que se confirme su seguridad, usa agua embotellada, hervida o tratada para beber, cocinar, lavar platos, cepillarte los dientes, lavarte las manos y hacer hielo.
- Hervir: es el método preferido para matar bacterias y parásitos (hierve durante 1 minuto).
- Desinfectar con cloro: si no puedes hervir, usa cloro líquido de uso doméstico sin aroma (5-9%). Para agua clara, añade 8 gotas (aproximadamente 0.5 mL) por galón. Para agua turbia, añade 16 gotas (aproximadamente 1 mL) por galón. Mezcla bien y deja reposar 30 minutos. Ten en cuenta que el cloro no elimina todos los parásitos ni contaminantes químicos.
- Lava cuidadosamente y desinfecta los recipientes de almacenamiento de agua antes de usarlos.
- Descartar: bota cualquier alimento que haya estado en contacto con el agua de la tormenta o inundación. Desecha alimentos con olor, color o textura anormal, así como perecederos que hayan estado a 4.5 °C (40 °F) o más por 2 horas o más.
- Las latas comerciales selladas que hayan estado en contacto con el agua de la inundación pueden desinfectarse: quítales la etiqueta, lávalas y sumérgelas en una solución de 1 taza de cloro por 5 galones de agua. Vuelve a etiquetarlas.
- Alimentación de bebés: se recomienda continuar la lactancia materna. Para la fórmula, usa fórmulas preparadas listas para usar. Si no es posible, usa agua embotellada o hervida para preparar fórmulas en polvo o concentradas. Lávate las manos y los biberones con líquidos limpios.
Enfrentar un desastre natural es un desafío inmenso, pero el conocimiento y la preparación pueden marcar la diferencia entre la enfermedad y la seguridad. Comprender las amenazas a la salud, desde las infecciones que se ciernen en las aguas de inundación hasta el impacto psicológico, y cómo aplicar medidas preventivas es fundamental para la resiliencia de las comunidades.
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