¿Rinitis o gripe? Estas son la claves para diferenciar las enfermedades, según la ciencia
La gripe y la rinitis alérgica comparten síntomas como el goteo nasal, pero prestar atención a la fiebre y los dolores corporales ayuda a diferenciar la infección viral de una reacción inmunológica.

Cuando la nariz gotea, los estornudos no cesan y hay congestión, la primera pregunta que te haces es: ¿es gripe o una alergia? La respuesta correcta ayuda a buscar un tratamiento con ayuda de un profesional de la salud.
Es importante resaltar que tomar el medicamento incorrecto no solo puede ser ineficaz, sino que podría empeorar tus síntomas.
La rinitis alérgica comparte muchas molestias con la gripe, como la congestión y la secreción nasal. Sin embargo, entender si la causa es un virus, como en la gripe, o una reacción al polen o la caspa de mascotas, te permite iniciar el camino hacia el alivio.
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¿Cuáles son las diferencias entre la gripe y rinitis alérgica?
La diferencia más importante está en el origen: la gripe es causada por diferentes virus, mientras que la rinitis alérgica es una respuesta del sistema inmunológico a sustancias que pueden provocar una reacción alérgica (alérgeno).
Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) explican que las alergias son diferentes porque no son causadas por un virus.
Aquí están las diferencias más notables:
- Fiebre: Nunca se presenta en la rinitis alérgica; en la gripe, es usual y alta (38 grados o más en niños), durando entre 3 y 4 días.
- Dolor en el cuerpo: No están presentes en la rinitis alérgica; en la gripe, son usuales y a menudo intensos.
- Agotamiento extremo: Nunca ocurre en la rinitis alérgica; es usual al comienzo de la gripe.
- Picazón y lagrimeo en los ojos: Es un síntoma común de la alergia; es poco frecuente en la gripe.
- Duración de los síntomas: Los síntomas de la rinitis alérgica duran mientras el alérgeno esté presente (a veces hasta 6 semanas); la gripe rara vez dura más de dos semanas (usualmente 1 a 2 semanas).
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¿Qué afecta más al organismo, la gripe y rinitis alérgica?
Aunque la rinitis alérgica es una enfermedad molesta para las personas, la gripe suele ser la más severa en términos de impacto sistémico y riesgo de complicaciones.
Te dejamos las claves para entender cuál enfermedad afecta más, de acuerdo con los NIH:
- Gripe: Afecta a tu organismo de forma más grave, presentando síntomas más intensos como fiebre alta, dolor de cabeza y agotamiento extremo.
- Rinitis alérgica: Es un componente de una respuesta alérgica sistémica y se asocia con un riesgo de desarrollar asma.
- Complicaciones de la gripe: Puede derivar en condiciones potencialmente mortales como bronquitis y neumonía.
- Complicaciones de la rinitis alérgica: Incluyen rinosinusitis crónica, disfunción de la trompa de Eustaquio (sensación de oído tapado).
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¿Qué tratamientos hay para la gripe y para la rinitis alérgica?
El tratamiento depende de un diagnóstico correcto. Por ello, es necesario acudir a una consulta médica.
Estos son los tratamientos para la gripe (infección viral), según los NIH:
- Reposo y líquidos: Descansa mucho y mantente bien hidratado.
- Analgésicos: Usa aspirina (mayores de 18 años) o ibuprofeno para reducir la fiebre y aliviar los dolores.
- Medicamentos antivirales: Si es necesario, consulta a tu médico para obtener medicamentos antivirales recetados.
Tratamientos para la rinitis alérgica (respuesta inmunológica):
- Aerosoles: Son la terapia de primera línea para la rinitis alérgica y actúan reduciendo la inflamación.
- Antihistamínicos: Se utilizan para controlar síntomas como el lagrimeo, los estornudos y el goteo nasal.
- Evitar alérgenos: Se recomienda tomar precauciones para evitar desencadenantes como el polen, el moho o la caspa de mascotas, aunque no siempre es práctico.
La próxima vez que te enfrentes a la secreción nasal, presta atención a las señales de alarma. ¿Hay fiebre y dolores corporales intensos? Probablemente sea gripe. ¿Sientes picazón en los ojos? Piensa en la rinitis alérgica.
Identificar correctamente si se trata de un virus o una reacción inmunológica te permitirá aplicar el tratamiento preciso y volver a sentirte bien más rápidamente.
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