Cinco minutos, el tiempo que una crisis epiléptica se convierte en emergencia

Especialistas explican cuándo una crisis epiléptica se vuelve una emergencia

Más de dos millones de personas tienen epilepsia en México
Más de dos millones de personas tienen epilepsia en MéxicoImagen generada con IA

Una crisis epiléptica no siempre se parece a la imagen que muchas personas tienen en la cabeza: no siempre hay movimientos bruscos, caída al piso o pérdida evidente del control del cuerpo. A veces una persona simplemente se queda ausente, deja de responder, mueve una sola mano o presenta una conducta breve que parece desconexión.

Esa variedad es una de las razones por las que la epilepsia sigue rodeada de confusión, miedo y estigma. Pero también explica por qué reconocer una crisis a tiempo puede hacer la diferencia entre un episodio que se resuelve solo y una emergencia neurológica.

“La epilepsia es un trastorno neurológico crónico”, explicó el neurólogo pediatra Juan Carlos Reséndiz Aparicio durante una conferencia sobre crisis epilépticas y tratamientos de rescate.

La enfermedad, dijo, se caracteriza por crisis recurrentes provocadas por descargas anormales en el cerebro.

En México, de acuerdo con los especialistas, más de dos millones de personas viven con epilepsia. Aunque muchas crisis duran segundos o pocos minutos y se autolimitan, no todas terminan así.

La epilepsia tiene que ser diagnosticada por un neurólogo
La epilepsia tiene que ser diagnosticada por un neurólogoEspecial

¿Qué tipos de crisis epilépticas existen?

El problema aparece cuando una crisis dura más de lo esperado o cuando se repite varias veces en poco tiempo. En esos casos, el reloj se vuelve parte de la atención.

“Interrumpir la crisis en ese momento es nuestro objetivo más importante, que la crisis no se prolongue durante más tiempo”, señaló Reséndiz Aparicio.

Durante la conferencia, los especialistas distinguieron tres escenarios de riesgo: crisis prolongadas, crisis en racimo o clúster, y estado epiléptico.

Una crisis prolongada puede considerarse así cuando rebasa los cinco minutos en algunos tipos de crisis. Las crisis en racimo ocurren cuando hay un aumento anormal en la frecuencia de episodios respecto al patrón habitual del paciente; por ejemplo, más de tres crisis en 24 horas o más de dos en seis horas. El estado epiléptico, en cambio, es una emergencia neurológica en la que la actividad epiléptica se mantiene durante demasiado tiempo y puede causar daño cerebral, secuelas o incluso la muerte.

Una crisis epiléptica se puede volver una emergencia
Una crisis epiléptica se puede volver una emergenciaEspecial

El neurólogo Alejandro Olmos, jefe del Departamento de Neuropediatría en el Hospital General de Cuernavaca Dr. José G. Parres, explicó que el traslado a urgencias no siempre ocurre con la rapidez necesaria. En una ciudad con tráfico, cinco minutos pueden pasar antes de llegar siquiera a una unidad médica.

“Pongámonos en un concepto de cualquier ciudad con tráfico: lo más seguro es que el hospital más cercano nos quede a más de cinco”, dijo.

¿Qué hacer durante una crisis epiléptica?

Los especialistas insistieron en una idea: ante una crisis, no se debe sujetar a la persona ni introducir objetos en la boca. Tampoco se deben intentar maniobras improvisadas.

Lo primero es registrar la hora de inicio, retirar objetos peligrosos alrededor, proteger la cabeza, aflojar ropa ajustada y observar cómo comenzó la crisis. Esa información puede ayudar al médico a identificar el tipo de episodio y decidir el manejo.

También pidieron cambiar el lenguaje. Aunque la palabra “convulsión” sigue siendo muy usada, no todas las crisis epilépticas tienen movimientos. Por eso, recomendaron hablar de crisis epilépticas motoras o no motoras.

“No hablemos de convulsiones, hablemos de crisis epilépticas”, dijo Reséndiz Aparicio.

Lo que debes hacer durante una crisis epiléptica
Lo que debes hacer durante una crisis epilépticaEspecial

Un medicamento de rescate por vía bucal

En ese contexto fue presentado en México un medicamento bucal de rescate para crisis epilépticas prolongadas o en racimo. No se trata de una molécula desconocida, sino de una presentación transmucosa de midazolam, diseñada para absorberse por la mucosa de la boca.

La relevancia, explicaron los especialistas, está en que puede ser administrado por cuidadores capacitados antes de llegar al hospital, cuando el médico lo haya indicado para un paciente específico.

“El midazolam bucal es más fácil capacitar a un familiar o cuidador de cómo aplicarlo en la boca que intramuscular o por la vena”, señaló Olmos.

De acuerdo con lo expuesto en la conferencia, el efecto puede iniciar en dos a tres minutos y controlar una proporción importante de crisis con una dosis. La presentación viene en jeringas prellenadas y con colores para facilitar su identificación por edad y dosis, aunque los especialistas subrayaron que su uso debe formar parte de un plan médico individual.

El tratamiento no sustituye la atención de urgencias. Olmos explicó que, aun cuando la crisis ceda, puede ser necesario acudir a valoración médica, sobre todo si el episodio fue prolongado, si se repite, si hubo lesión o si es distinto a lo habitual.

La llegada de esta presentación abre una posibilidad para actuar antes de que una crisis avance. Pero el mensaje de fondo, insistieron los especialistas, no es sólo farmacológico: reconocer la epilepsia, nombrar correctamente las crisis y saber cuándo pedir ayuda puede evitar complicaciones.

bgpa

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