Acceso a tratamientos innovadores podría tardar hasta seis años en México: Fifarma

La gestión de un presidente, el tiempo en el que un niño entra a la primaria, las sillas infantiles son algunas acciones que duran seis años, pero no sólo eso, en México, los pacientes pueden esperar este lapso para acceder a un tratamiento innovador ya aprobado a nivel internacional.
Ese es uno de los hallazgos del Indicador W.A.I.T. 2025, elaborado por IQVIA en colaboración con la Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica (FIFARMA) y publicado este mes.
El estudio analiza más de 400 terapias aprobadas globalmente en la última década y su disponibilidad real en distintos países de América Latina.
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Las conclusiones son claras: la innovación llega tarde, especialmente al sistema público de salud, donde se atiende al mayor número de personas con enfermedades crónicas y de alta complejidad.
Una paciente, una espera: el costo detrás de los datos
En promedio, los pacientes latinoamericanos pueden acceder a los medicamentos en el mercado privado unos tres años después de su aprobación internacional. Pero quienes dependen del sistema público deben sumar otros 2.5 años de espera, señala el informe.

Los especialistas que participaron en la elaboración del documento subrayan que cada año de retraso tiene consecuencias clínicas directas: diagnósticos avanzados, recaídas, complicaciones evitables y mayor gasto para los sistemas de salud.
“El verdadero impacto de la innovación se mide cuando llega al paciente. Avanzar hacia sistemas más ágiles y equitativos garantizará que los avances científicos se traduzcan en tratamientos oportunos”, destaca Yaneth Giha, directora ejecutiva de FIFARMA.
México: avances lentos y contrastes por tipo de enfermedad
El estudio destaca que México muestra uno de los tiempos más prolongados de la región entre la aprobación global y la disponibilidad local de nuevos medicamentos innovadores: casi seis años.
Sin embargo, el análisis también identifica áreas donde el país ha logrado mejores resultados:
- Medicamentos huérfanos: México se ubica entre los países más ágiles de la región en la aprobación y disponibilidad para enfermedades raras.
Entre 2014 y 2024, el 17% de las moléculas innovadoras aumentó su disponibilidad, reflejando avances en algunos procesos regulatorios.
Aun así, persiste una brecha importante: no todos los medicamentos aprobados llegan realmente al paciente. Esto ocurre tanto en México como en Brasil, República Dominicana y Panamá, según el reporte.
¿Por qué tomar decisiones más rápidas cambia vidas?
Muchas de las terapias evaluadas pertenecen a áreas donde el tiempo es crítico:
- Cáncer
- Enfermedades cardiovasculares
- Enfermedades autoinmunes
- Enfermedades poco frecuentes
Un retraso de años puede significar que un tratamiento pierda efectividad porque el paciente llega tarde a él. En otros casos, se pierden oportunidades de evitar discapacidad o extender la supervivencia.
Lecciones de la región y próximos pasos
Entre 2024 y 2025, el 8% de las moléculas evaluadas en América Latina mejoraron su nivel de disponibilidad gracias a ajustes regulatorios y modelos de colaboración público-privada.
Giha enfatiza que articular a autoridades, profesionales de la salud, organizaciones de pacientes y sector científico puede acelerar la toma de decisiones:
“Sistemas más ágiles y colaborativos permitirán que la innovación no llegue tarde, y que la espera deje de ser sinónimo de desesperanza”.
¿Qué se necesita en México?
Expertos consultados señalan tres áreas clave:
- Procesos regulatorios más eficientes
- Financiamiento sostenible para nuevas tecnologías
- Mecanismos de acceso temprano cuando hay alto beneficio clínico
Todo ello permitiría que los tratamientos innovadores no se queden en el papel, sino que lleguen efectivamente al consultorio donde se toman decisiones sobre la vida de un paciente.
bgpa
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