Viralización
• Hasta ayer, en México sumaban 12 casos de sarampión importado, se concentran en cinco estados de la República: Quintana Roo, Nuevo León, Estado de México, San Luis Potosí y Chihuahua. En este último, también hay 32 casos sospechosos.• El tema es aún más grave en Estados Unidos, donde, hasta el 15 de agosto, reportaban más de mil 200 casos en al menos 30 estados del país. Su recuento más alto en los últimos 25 años.

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
El riesgo estaba anunciado. Aunque en 2016 el continente americano fue declarado como “zona libre de sarampión endémico” por la Organización Panamericana de la Salud, el año pasado esta enfermedad tomó fuerza debido a la crisis sanitaria de Venezuela. Entre el 1 de enero y el 11 de agosto de 2018, en el país gobernado aún por Nicolás Maduro se reportaron mil 842 casos, el 58% del total (tres mil 177 pacientes) registrado en todo el continente en ese mismo periodo. Sólo dos años blindados de esta enfermedad. Y no es que sobre México haya siempre estado un halo protector, de hecho, la misma OMS reporta que al menos el 18% de los habitantes nacidos desde 1990 en nuestro país no están vacunados contra este virus. La Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Mujeres realizada en el 2017 confirmó que para ese año la cobertura de vacunación contra el sarampión era de apenas el 81%, casi 15 puntos porcentuales menos de lo que la OMS recomienda para calificar de efectiva una campaña de vacunación. El riesgo siempre ha estado ahí, para ésta y otras enfermedades virales: sólo el 34% de los niños y niñas mexicanos cuentan con todas las vacunas recomendadas, detalla también la ENIM 2017.
Hasta ayer, en México sumaban 12 casos de sarampión importado, se concentran en cinco estados de la República: Quintana Roo, Nuevo León, Estado de México, San Luis Potosí y Chihuahua. En este último, también hay 32 casos sospechosos. El tema es aún más grave en Estados Unidos, donde, hasta el 15 de agosto, reportaban más de mil 200 casos en al menos 30 estados del país. Su recuento más alto en los últimos 25 años. La Organización Mundial de la Salud anotó en los primeros siete meses de 2019 un aumento en la presencia de la enfermedad en prácticamente todo el planeta: 182 países, 364 mil 808 casos, tres veces más que el registrado para el mismo periodo de 2018. La organización sostiene que, a nivel mundial, sólo se informa uno de cada diez casos confirmados. Atroz.
En abril pasado, el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica emitió una alerta ante la posible llegada del virus a nuestro país, en ese entonces, hace cuatro meses, autoridades mexicanas aseguraron que no había nada que temer. Hoy, con 12 casos confirmados, el espectro de contagio alcanzaría a más de 500 personas.
Y no es que México esté en su mejor momento de amparo médico. Ayer, padres de familia bloquearon el acceso al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México: sus hijos, enfermos de leucemia, están a la espera de medicamentos. No son los únicos, sucede lo mismo, lo hemos reportado en Imagen Noticias y en este espacio, con personas bajo tratamiento de VIH, etcétera. La estrategia de combate a la corrupción, como lo justifica Andrés Manuel López Obrador, y por la que se han atrasado y cambiado las formas de compra y abasto de medicinas, ha dejado en el desamparo a miles de personas que urgen por sus medicamentos, aquellos para quienes un día sin tomarse una pastilla, que además en el mercado puede valer varios miles de pesos, representa empezar de cero, lo que, a su vez, también provoca afectaciones en el organismo. Y si el actual gobierno no está cubriendo las necesidades de pacientes anotados en un padrón, ¿cómo podrá hacer frente a una posible epidemia como la del sarampión?