Complotismos recurrentes: Colosio y JFK
El fantasma de Colosio seguirá apareciendo en cada temporada electoral, como el de JFK en de EU.

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
A 30 años del magnicidio de Luis Donaldo Colosio, el caso vuelve a abrirse ante la hipótesis de un segundo tirador vinculado a García Luna. Sorprende que tres décadas después aflore nuevamente esta arista conspirativa.
Igual que en cada temporada electoral, el fantasma del crimen contra Colosio retorna alimentando las más disímiles teorías. Aun con Mario Aburto culpado, la sombra de la sospecha persiste. De ahí que su propio hijo pida a AMLO indultar a Aburto para cerrar de una vez el expediente.
Pero el Presidente, tan dado a las conjeturas históricas, seguramente no querrá desaprovechar este filón que tantos réditos le ha rendido. Mantener viva la hoguera del misterio conviene a su narrativa.
Así, el fantasma de Colosio seguirá apareciendo en cada temporada electoral, como el de JFK en la estadunidense. Pese a los perpetradores identificados, la ciénaga de teorías conspirativas se mantiene abierta en ambos magnicidios.
Quizá convenga dejar de buscar verdades absolutas sobre estos crímenes dolorosos. Que sean los historiadores, no los políticos, quienes, con rigor y distancia, juzguen estas muertes traumáticas que siguen provocando recurrentes embates de complotismo.
La Fiscalía General de la República (FGR) anunció el pasado 29 de enero que ha acusado a Jorge Antonio Sánchez Ortega, un exagente del Cisen, de ser el segundo tirador. Sánchez Ortega habría sido liberado en 1994 por Genaro García Luna, entonces subdirector operativo del Cisen, quien ahora está preso en Estados Unidos por cargos de narcotráfico y corrupción.
La revelación de la FGR ha provocado un gran revuelo en México y ha abierto nuevas interrogantes sobre el caso. ¿Cómo es posible que, 30 años después, se descubra a un segundo tirador? ¿Por qué el presidente Andrés Manuel López Obrador no atiende la petición de Luis Donaldo Colosio Riojas, el propio hijo del candidato asesinado y hoy, además de alcalde de Monterrey, aspirante a senador, de indultar a Mario Aburto, el asesino confeso, para ya dar carpetazo a este caso?
Es importante señalar que la FGR no ha presentado pruebas contundentes que respalden la hipótesis de un segundo tirador. La única prueba que ha presentado es un video que muestra a Sánchez Ortega en el lugar del crimen, pero este video no es concluyente.
En segundo lugar, la decisión del presidente López Obrador de no indultar a Mario Aburto también es compleja. Por un lado, el Presidente ha manifestado su compromiso con la justicia y ha dicho que no indultará a ningún criminal. Por otro lado, el indulto a Aburto podría ayudar a cerrar el caso Colosio y evitar que se siga reviviendo en cada temporada de elecciones. El paralelismo con el asesinato de John F. Kennedy es inevitable. En ambos casos, la falta de pruebas contundentes ha impedido que se llegue a una conclusión definitiva. Sin embargo, la reapertura de ambos casos ha generado un gran interés público y ha contribuido a mantener viva la teoría de la conspiración, pero siempre sin pruebas.
Pero a cada elección México vuelve a perderse en el laberinto del misterio, donde la verdad parece esconderse entre las sombras que se alargan con cada elección. Y la única, la única que nunca muere es la impunidad.