¿En qué piensa AMLO?
Todos hemos seguido los movimientos y declaraciones de López Obrador desde hace semanas bueno, desde hace años, en realidad. Pero pretendo hablar de esta coyuntura. Cuando estuve en su movilización en Los Ángeles, California, en medio de la crisis del tema de migrantes ...

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
Todos hemos seguido los movimientos y declaraciones de López Obrador desde hace semanas (bueno, desde hace años, en realidad. Pero pretendo hablar de esta coyuntura). Cuando estuve en su movilización en Los Ángeles, California, en medio de la crisis del tema de migrantes y Donald Trump, lo sentí cercano a la gente. Con voluntad de brindarles protección, asumido casi como el próximo Presidente. Luego comenzó la campaña, y ejerciendo esa soberbia que ya le conocemos, no dejó en desdeñar el apoyo de los otros partidos de izquierda (cuya suma habría dado un resultado mucho muy distinto al que ya conocemos de los comicios de hace dos domingos). Y es que con forme fue avanzando la campaña, tan sólo Óscar González, del PT, decidió declinar por Delfina Gómez, y lo hizo “por la buena”. Y es que a pesar de lo declarado por varios personajes del PRD, como Alejandra Barrales o el candidato mexiquense, Juan Zepeda, AMLO no quiso negociar una alianza, aunque en los días previos a la elección, lo escuchamos lanzarles un ultimátum, ya no era el mismo Peje seguro, sino uno que no se atrevió a pedir con sus modos una alianza con la idea de sacar al PRI de su bastión. ¿O qué no ésa es la idea principal del movimiento de AMLO, sacar a lo que llama “mafia del poder”?
¿Qué es lo piensa AMLO? Su exceso de confianza lo llevó a la derrota, dicen. Aunque Delfina Gómez se ha mantenido firme en su idea de continuar por la vía institucional en el camino a la anulación de la elección, a López Obrador ya lo vimos minando el que pareciera largo tramo hacia a 2018: “Por congruencia no podemos marchar juntos con esos partidos, me refiero, para ser claro, al PRI, PAN, PRD, Verde, MC, PES y Nueva Alianza...”, así que sólo ve posibilidad de alianza con el PT, bueno, ya la tiene aprobada luego de que en su Congreso, con 366 votos a favor y 141 en contra, dieran el sí. ¿De plano AMLO cree que a su partido, Morena, le abona algo positivo cerrar por completo la puerta aliancista con tanta premura?
¿Será que AMLO, en realidad, no quiere ganar? ¿Será cierto aquello que muchos insinúan de que él sólo pretende conservar su sitio en la historia como el eterno opositor al régimen? Y es que no puede darse el lujo de pensar que él y sólo él es suficiente para ganar la elección presidencial. Así lo creyó en el Estado de México, y aunque la diferencia entre Del Mazo y Gómez fue mínima, quedó demostrado que a AMLO sí necesita del resto la de izquierda. Un ejemplo distinto, Coahuila, donde no hubo alianza PAN-PRD y su candidato, Guillermo Anaya, quedó en similar condición, con una distancia mínima por debajo del candidato Miguel Riquelme, del PRI. La cosa habría sido muy distinta, pero Morena y el PRD están peleados, más por voluntad del segundo, y así resulta imposible construir un bloque contra el PRI que, repito, es lo que pensaríamos que tiene AMLO como objetivo. ¿O más bien pensará que la estrategia es esperar a que el resto se acerquen a él, que se subordinen, para entonces sí poner sus condiciones? Extrema forma de entender la política: como ausencia total de consenso, de negociación.
Ayer, Vicente Fox le dijo a Carlos Loret de Mola que una fórmula ganadora para 2018 sería esa que yo llamó “alianza Thalía” (la amarillo-azul), entre el PAN y el PRD, que han estado muy juntitos en conferencias y movilizaciones. Y es que, tras la elección del 4 de junio pasado, los dos partidos andan muy echados pa’delante. El PAN ha tomado la bandera de la defensa del voto en Coahuila y en el Edomex y el PRD anda feliz con su número de votos en la contienda mexiquense.
Margarita Zavala anda de tour por el país, como parte de la construcción de su posible candidatura... Y a AMLO lo único que le hemos visto de nuevo, es la posición institucional que Morena tiene sobre los resultados de la elección en Edomex (que en realidad ha venido de Delfina Gómez). Pero Andrés Manuel está tomando una decisión extrema que por ahora parece no tener mucho sentido… hasta que lo tenga. Para bien o para mal de su propia narrativa.