AMLO habla; Herrera hace
Detrás del paquete económico presentado por Hacienda, no sólo hay un rechazo implícito a la idea de que el crecimiento no importa, sino también una lectura distinta sobre las razones por las cuáles la economía no está ascendiendo.
Mientras López Obrador insinúa que no importa que el crecimiento económico sea bajo si lo poco que hay se distribuye mejor, las acciones del secretario de Hacienda, Arturo Herrera, dicen lo contrario. Los inversionistas harían bien en voltear a ver lo que hace Arturo Herrera y no sólo lo que habla AMLO cuando ponderan y valoran cómo tomar decisiones sobre cómo invertir su dinero.
Un ejemplo claro es lo sucedido esta semana. Unos días antes de que se diera a conocer el casi nulo crecimiento económico que ha tenido México durante el primer semestre del gobierno de AMLO, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció un paquete de medidas para incentivar la economía por un monto total de 485 mil millones de pesos (mmdp), o aproximadamente 2.1% del PIB.
Este paquete de medidas se contrapone abiertamente con la idea, expresada por AMLO, de que el crecimiento no importa.
La realidad es que el gobierno mexicano por medio de la SHCP está operando, no sólo consciente de la necesidad de hacer crecer la economía, sino apostándole con contundencia a motivar el rol del sector privado en lograrlo.
Tanto es así que el paquete tiene un fuerte énfasis en apoyar el financiamiento a empresas. Mediante la Banca de Desarrollo se busca otorgar nuevos créditos y garantías a más de 130 mil pequeñas y medianas empresas y 370 mil micronegocios, detonando financiamiento hasta por 270 mil millones de pesos, fortaleciendo y modernizando este sector. Asimismo, se amplía el programa de Cadenas Productivas de Nacional Financiera (Nafin), donde se apoyarán a 16 mil nuevas micro, pequeñas y medianas empresas proveedoras del gobierno.
El total de los apoyos a la empresa son de casi 320 mil millones de pesos.
Detrás de este paquete de acciones, no sólo hay un rechazo implícito a la idea de que el crecimiento no importa, sino también una lectura distinta sobre las razones por las cuáles la economía no está ascendiendo.
El plan de Arturo Herrera desafía la lógica según la cual la economía mexicana no crece por falta de confianza en López Obrador. Por el contrario, Arturo asume que el problema por el cual México no crece es falta de capital. Y que si se amplía y facilita el crédito productivo, habrá ánimos para invertir aun si AMLO sigue diciendo misa en la mañanera.
Esto no es descabellado. Existe amplia evidencia de que la falta de acceso al crédito en México es una de las principales limitantes por las cuales la economía no ha despegado. En este sentido, Arturo Herrera está apostando a contrarrestar problemas estructurales y constantes que tiene la economía mexicana detenida desde hace décadas, en vez de obsesionarse con el hecho coyuntural de que los empresarios no tienen confianza en AMLO y de que el Presidente no cede en dárselas.
Celebro el paquete económico propuesto por Hacienda como un ejemplo de buscar salidas técnicas que impidan la llegada de una recesión. Me gusta que se desafíe la lógica de que la economía mexicana no crece sólo por culpa de AMLO, pues hay amplia evidencia de que factores estructurales, y no necesariamente coyunturales, yacen detrás de la falta de crecimiento mexicano.
De hecho, cuando a los expertos de Banxico se les pregunta cuál es el factor que más está obstaculizando el crecimiento de la economía mexicana, sólo el 13% considera que es la incertidumbre de la política o la economía interna. Los factores más importantes (además de los internacionales) son la inseguridad, corrupción, impunidad y falta de estado de derecho que se llevan el 34% de las respuestas.
Al respecto, me parece crítico que el secretario de Hacienda haga notar que el éxito de su paquete económico depende no sólo de la política hacendaria sino, sobre todo, de la capacidad para contener la criminalidad. Sin ello, otorgar crédito servirá de poco.
Esta semana, Enrique Quintana invitó a AMLO, en su columna, a diseñar “golpes de confianza” que calmen al sector privado. Concuerdo con él, pues el sector privado es fundamental para crear un desarrollo. Sin embargo, no me parece que en el corto plazo AMLO esté dispuesto a hacer eso. No sé si es su tipo.
Lo que sí sé es que Arturo Herrera ya comenzó a hacerlo por AMLO. Su plan de reactivación no sólo me parece acertado, sino evidencia de que todavía hay esperanza de que un buen técnico tenga cabida dentro del gobierno federal si sabe cómo empaquetar su mensaje.
