Legado cultural y de vanguardia: la gastronomía australiana contemporánea

Al igual que en México, está teniendo lugar un creciente y emocionante fenómeno de revaloración del uso de ingredientes indígenas tradicionales.

Así como los orígenes de la gastronomía mexicana contemporánea se remontan a la fusión de las culturas indígenas y la influencia española, la gastronomía australiana actual se nutre de ingredientes y sabores indígenas, europeos y asiáticos. De hecho, la gastronomía australiana ha evolucionado significativamente durante los últimos 50 años, y hoy en día es un fiel reflejo de la Australia contemporánea: una nación multicultural y multilingüe, con un vasto legado cultural indígena, vínculos históricos con Europa, y ubicada en la región de Asia-Pacífico.

En Australia, la importancia que se concede a la comida como parte vital de la vida familiar y como hilo conductor de la sociedad en general es muy similar al papel central que en México ocupa el buen comer. De hecho, la gastronomía australiana contemporánea es cada vez más un reflejo de tendencias culturales encaminadas a restablecer la importancia que tiene para muchas familias preparar alimentos en casa utilizando ingredientes tradicionales y de temporada.

No obstante la distancia geográfica entre Australia y México, nuestros pueblos son muy similares culturalmente en el gusto y pasión por disfrutar de la buena comida y bebida, ya sea para celebrar ocasiones importantes o simplemente para congregarnos con la familia y los amigos alrededor de una mesa y pasar un buen rato.

Al igual que en México, la clase media en Australia está creciendo y la gente cada vez gasta un mayor porcentaje de sus ingresos en comer fuera de casa, ya sea en algunos de los mejores restaurantes del planeta (de hecho, cuatro restaurantes australianos figuran en la prestigiosa lista de San Pellegrino que clasifica a los 100 mejores restaurantes del mundo) o en un sinnúmero de puestos de comida callejera y sabrosa que atraen a la gente con platillos caseros de todas las regiones del mundo.

Por otra parte, tanto México como Australia cuentan con miles de kilómetros de litorales, lo cual brinda a sus habitantes incontables oportunidades de disfrutar de excelentes pescados y mariscos, ya sea en la playa o en la ciudad, acompañados de una cerveza bien fría o de una copa de uno de los cientos de excelentes vinos australianos que día a día gozan de mayor popularidad tanto en Australia como alrededor del mundo.

A la par de integrar influencias culinarias procedentes de otras latitudes, en la gastronomía australiana contemporánea figuran de manera prominente ingredientes y técnicas culinarias tradicionales de nuestros pueblos indígenas. Y, al igual que en México, está teniendo lugar un creciente y emocionante fenómeno de revaloración del uso de ingredientes indígenas tradicionales, con frecuencia denominado bush tucker (“comida del monte”). Por ejemplo, los deliciosos chapulines oaxaqueños tendrían su equivalente australiano en los witchetty grubs (grandes larvas de polillas que se encuentran en la región central de Australia), los cuales, durante milenios, han servido como fuentes de proteína para los aborígenes de mi país. Por otra parte, muchos de los extranjeros que visitan Australia se sorprenden al descubrir que los canguros también han formado parte de la dieta tradicional de los indígenas australianos durante milenios, y en mi país el consumo de carne de canguro se está popularizando cada vez más como una opción más sostenible y amigable con el medioambiente, que la crianza de ganado de origen europeo.

La vasta gama de colores, texturas, ingredientes y sabores singulares de la gastronomía australiana contemporánea indudablemente sorprenderán a los mexicanos que visiten mi país, especialmente porque descubrirán que los australianos compartimos con los mexicanos la característica más emblemática de la comida mexicana en todo el mundo: el gusto por la comida picante.

Espero sus comentarios en downunder.mexico@dfat.gov.au o en Facebook.com/ausembmex.

Embajador de Australia en México.

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