Una fuerza laboral capacitada es la clave para explotar la riqueza energética
La introducción de competencia en el sector, aun tomando en cuenta la reducción en los precios del petróleo, significará que durante la siguiente década México se enfrentará a una gama de limitaciones.
Mañana será un día histórico para México. Inicia una nueva era, en la medida que la primera fase de la Ronda Uno llega a su fin y la inversión privada en la exploración y explotación de petróleo y gas se vuelven una realidad. La dimensión de reforma es profunda y México merece ser felicitado por llevar a cabo una agenda que transformará su economía.
La reforma ha atraído la atención de muchas compañías en México y alrededor del mundo. Las dos principales empresas australianas del sector, BHP Billiton y Woodside, cumplieron con los requisitos para precalificar para la Ronda Uno, y WorleyParsons, la empresa global de servicios de ingeniería, también está incrementando sus actividades en México. Estas empresas están comprometidas en el largo plazo con el crecimiento de la industria en México, generar empleos y contribuir a un crecimiento económico sólido y sostenible.
No obstante, los cambios suelen estar acompañados de retos. La introducción de competencia en el sector, aun tomando en cuenta la reducción en los precios del petróleo, significará que durante la siguiente década México se enfrentará a una gama de limitaciones en términos de capacidades. La insuficiencia de personal calificado es particularmente crítica, ya que la industria precisará capacitar a 135 mil personas más.
Australia tiene un decidido interés en compartir sus conocimientos con México en estos temas. Hace, aproximadamente, una década nuestro país enfrentó retos similares a los que México enfrenta hoy en día. El descubrimiento de extraordinarios yacimientos de gas, tanto terrestres como en aguas profundas, derivó en inversiones sin precedentes en nuestra industria. Para dar una idea de la dimensión de dichas inversiones, dentro de los próximos cinco años los ingresos anuales por exportaciones australianas de recursos energéticos sumarán alrededor de 100 mil millones de dólares, lo cual hará que Australia desplace a Qatar como el mayor exportador de GNL del mundo.
Para lograrlo, tuvimos, rápidamente, que fomentar las capacidades de nuestras instituciones e industria para hacer frente a diversas cuestiones técnicas, ambientales y en materia de seguridad. Hoy en día en la Universidad de Australia Occidental, la Universidad Curtin, y la Universidad de Queensland se realizan labores de investigación de clase mundial que son sumamente aplicables a México, particularmente al Conacyt. Nuestras entidades reguladoras han desarrollado capacidades significativas para hacer frente a inquietudes relacionadas con proyectos en aguas profundas y proyectos no convencionales en tierra firme.
La industria también ha realizado aportaciones significativas. Por ejemplo, los esfuerzos de Woodside encaminados a administrar ecosistemas marinos frágiles y el apoyo a la investigación de estos entornos datan de décadas. BHP Billiton ha evidenciado experiencia en el diseño, desarrollo y operación de algunos de los mejores proyectos en aguas profundas, y tiene sumo interés en asociarse con otros para desarrollar el considerable potencial de los recursos de México.
Estos son logros importantes de esta reforma, evidenciando que nuevas inversiones traerán a México oportunidades para crecer y capacitar mejor a sus habitantes. Australia sabe, gracias a sus experiencias recientes, que el mayor logro será la mayor prosperidad que el país y sus habitantes disfrutarán durante las próximas décadas.
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Embajador de Australia en México
