Cofepris y la luz intermitente a los ensayos clínicos
Uno de los grandes retos que tendrá la próxima administración federal será agilizar los trámites que se realizan en la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios Cofepris. Ése es el principal clamor de la industria farmacéutica. No es posible que ...
Uno de los grandes retos que tendrá la próxima administración federal será agilizar los trámites que se realizan en la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Ése es el principal clamor de la industria farmacéutica.
No es posible que después de la pandemia por covid-19, que paralizó el mercado mundial, México se haya quedado rezagado en la aprobación de ensayos clínicos. Mientras que aquí en Cofepris se tardaban cien días o hasta más, en Chile, Argentina y Colombia sus trámites no rebasaban los 30 días para su autorización.
¿Qué provocó esto? Que el laboratorio que realizaba las investigaciones clínicas para enfermedades para la atención del cáncer o VIH-Sida virara hacia esos países latinoamericanos, los cuales se vieron favorecidos en tener más rápido medicamentos novedosos y que fueron estudiados en sus poblaciones.
Michelle Argüelles, directora de Investigación Clínica de MSD, comentó lo anterior y aclaró que actualmente la Cofepris está ya agilizando sus aprobaciones, a través de su plataforma digital de investigación y ensayos clínicos (Digipris), la cual busca reducir hasta en 75% el tiempo que se requería para atender el trámite de manera física. Pero aún tiene una larga lista de pendientes por aprobar, tanto de estudios clínicos como de registros sanitarios. Por el momento, explicó, se perdieron tres ensayos clínicos en México que hubieran beneficiado a 350 personas.
A esto hay que sumarle lo que declaró Fernando Fon, director de Asuntos Regulatorios de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), quien dijo que en 2023 se dejaron de invertir en México alrededor de 60 mdd en investigaciones clínicas que no se realizaron, en las que más de 3 mil pacientes pudieron haberse beneficiado con el acceso a medicamentos innovadores. La causa fueron los más de 100 días que duraba el trámite de autorización de los estudios.
Para la industria farmacéutica, nuestro país tiene un potencial de inversión de cuatro mil millones de dólares para los próximos seis años, debido a los diferentes proyectos de investigación para enfermedades que aquejan a la población mexicana. Aquí la pregunta es ¿o falta más personal especializado o se requiere de mayor eficiencia? Lo cierto es que México está perdiendo oportunidades de tener medicamentos innovadores.
Y aunque la actual administración encabezada por Alejandro Svarch le ha metido el acelerador a la autorización de todos los trámites, lo cierto es que se les acabó el tiempo y dejarán una lista de varios pendientes.
ABATELENGUAS
Salud Digna cumplió 21 años en México y ya se ubican, de acuerdo con su director general, Juan Carlos Ordóñez, como una de las empresas del sector de salud privado que atiende a más mexicanos, después de las instituciones de salud pública. Tan sólo da un dato: 18 millones de mexicanos son atendidos cada año en sus más de 220 clínicas que tienen en los 32 estados del país. Para el presidente y fundador de Salud Digna, Jesús Vizcarra Calderón, su principal bandera ha sido ayudar a crear verdadera accesibilidad para todos. Enhorabuena y por más laboratorios como Salud Digna, que tienen precios accesibles para los pacientes.
Lo dicen miles de usuarios, que buscan entre un sinfín de laboratorios privados el que les dé el mejor precio y calidad para la realización de sus estudios, muchos de los cuales deberían hacerlos en las instituciones de salud pública, que no tienen los equipos o están descompuestos.
BAJO EL MICROSCOPIO
Algo está pasando en el Organismo Público Descentralizado IMSS-Bienestar, pero desde la llegada de Célida Duque a la Unidad de Atención a la Salud se desató una serie de inconformidades del personal de salud de las áreas centrales de esta institución.
La queja es de malos tratos y abusos, lo que culminó con la renuncia de los coordinadores de Segundo y Tercer nivel, los prestigiados doctores Rafael Rodríguez y Karla Espinoza, con importante trayectoria en el sector salud. Junto con ellos, se prevé que renunciará una parte importante de sus equipos de trabajo.
Gran tarea para Zoé Robledo, presidente de la Junta de Gobierno del IMSS-Bienestar, tener integrado y en orden el nuevo esquema de salud, pero hay que recordarle que “el buen juez comienza por su casa”.
