Cofepris pone límites a las farmacéuticas
Se implementó una Ventanilla de Resolución Inmediata.
Si hay algo que distingue a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de las administraciones pasadas es que rompió a inicios del sexenio con esa relación tan “estrecha" que tenía con la industria farmacéutica.
Fue hasta que llegó Alejandro Svarch, actual comisionado de este organismo de la Secretaría de Salud, quien de nueva cuenta abrió el diálogo con este sector, pero estableciendo reglas y límites entre autoridad e industria.
Para nadie era sorpresa el trato que la industria farmacéutica le daba al comisionado federal en sus eventos; los atendía mejor que al secretario de Salud. Y es que el poder que tiene el titular de la Cofepris es tan fuerte que puede vetar o aprobar registros de cualquier medicina o insumo, lo que significa millones de pesos.
A ninguno de los actuales funcionarios de la Cofepris le queda duda de que en las administraciones pasadas, “por abajo de la mesa” había muchas negociaciones para que se les autorizaran sus registros sanitarios a los laboratorios y empresas.
Prueba de ello fue lo que se encontraron en los sótanos de la Cofepris. Había siete solicitudes de laboratorios que buscaban elaborar oncológicos pediátricos, pero sólo una empresa tenía la autorización. Cuando analizaron cada expediente todos cumplían los requisitos, por lo que no entendían por qué no tuvieron sus registros. También encontraron autorizaciones de medicinas e insumos que se dieron muy rápido, aunque no se necesitaban.
Para Natán Enríquez Ríos, comisionado de Autorización Sanitaria, la industria estaba metida en las decisiones de la Cofepris en el sexenio pasado. Por eso, dice que una de las primeras tareas que se tuvo al llegar a la Cofepris fue “limpiar la casa” de la corrupción que imperaba en el lugar.
Reconoce que hay rezagos en la autorización de los registros sanitarios de medicinas; no da cifras, pero asegura que cada día son menos en moléculas nuevas y genéricos.
Enríquez Ríos explica que se creó una Ventanilla de Resolución Inmediata para autorización rápida de los medicamentos de síntesis química y dispositivos médicos cuyos trámites duraban meses y ahora la resolución es en horas y adelanta que lo mismo sucederá con los biotecnológicos. Otra de las medidas para abatir el rezago ha sido sentarse con cada empresa y evaluar qué registros sanitarios todavía requieren que sean aprobados y cuáles no.
El funcionario deja en claro que la Cofepris nunca ha sido, ni será, laxa en la importación de medicamentos y dispositivos médicos. “Siempre estamos en la constante vigilancia de los mismos”, subraya y reitera que la relación con la industria farmacéutica es buena.
Se acaba el sexenio y para el comisionado de Autorización Sanitaria la meta es dejar una Cofepris fortalecida y con menos rezago de registros sanitarios. Y para la industria es tener una Cofepris más rápida en sus autorizaciones.
ABATELENGUAS
En materia de combate al tabaquismo, México fue ovacionado a nivel internacional. Basta con ver el Informe sobre la epidemia mundial de tabaquismo 2023, en donde la Organización Mundial de la Salud destaca a México como uno de los ocho países en el mundo que cuentan con el máximo nivel de cumplimiento del plan de medidas para hacer retroceder la epidemia de tabaquismo.
No hay duda que en este tema de salud, la presente administración dio pasos contundentes para proteger a la población mexicana sobre todo a los niños, adolescentes y jóvenes del humo del cigarro y de vapeadores.
BAJO EL MICROSCOPIO
Definitivamente, el dolor de cabeza de esta administración fue salud y si ponemos este tema bajo un microscopio, fue la compra y el abasto de medicinas. Estamos a unos meses de que termine el sexenio y va otra vez borrón y cuenta nueva. Más de cinco veces se ha cambiado el esquema de compras durante este sexenio.
Ahora tocará el turno al general Jens Pedro Lohmann, director de Birmex (Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México) quien será el responsable de la compra de medicamentos e insumos para instituciones públicas de salud para 2024, año que es clave porque hay elecciones presidenciales y lo que menos se quiere es tener problemas con el abasto.
