Si hay algo que más duele como sociedad, es ver a un niño enfermo. Lamentablemente, el cáncer infantil se ha convertido en un problema de salud grave en México. Tan sólo basta ver las cifras nacionales: siete mil nuevos casos y dos mil 150 fallecimientos anuales. En la última década, las tasas de mortalidad no han variado. Los avances en torno al cáncer infantil en nuestro país son insuficientes; 66% de los casos llegan en etapas avanzadas de la enfermedad, cuando ya no tiene cura.
Mientras que en los países de ingresos altos, más de 80% de los niños con cáncer logran sobrevivir y alcanzar la vida adulta; en naciones como la nuestra es de alrededor de 52 por ciento. Un porcentaje que indica que algo está fallando dentro de nuestro sistema nacional de salud, y esto se debe, en parte, a diagnósticos tardíos; falta de acceso a tratamientos especializados y abandono terapéutico.
Si bien hoy en día las autoridades de salud argumentan que hay más de 90% de abasto en medicamentos, la realidad que se vive en los hospitales es otra y más cuando se trata de cuidados paliativos pediátricos. Equipos, insumos y medicinas siguen faltando, así como mejorar la atención médica en los niños, sobre todo de aquellos donde ya no hay esperanzas de que se curen y lo único que requieren son cuidados paliativos, vital para que tengan una muerte digna y no con dolor y agonía, como sucede en la gran mayoría de los casos.
El domingo pasado se celebró el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer Infantil y la organización civil Antes de Partir realiza una labor muy loable con niños que están en etapa terminal. Mariana Hernández, presidenta y fundadora de esta agrupación, comenta que cuando una niña o un niño con cáncer ya no tiene opciones curativas, con frecuencia el dolor no se controla, los síntomas se agravan y la familia queda sola. Hay noches sin descanso, llanto, miedo y sufrimiento físico que podría aliviarse. La Casa Colibrí, dice la activista, nació para ayudar a estos niños y a sus padres para sobrellevar esta enfermedad. Les brindamos acompañamiento médico, psicológico y social. Entre sus tareas, esta organización también busca cumplir los últimos deseos de estos pequeños antes de morir. Hay niños que nunca han ido al cine y desean ir o que no conocen el mar y desean verlo.
Es difícil diagnosticar el cáncer infantil, tratarlo y curarlo. Todos queremos ver niños sanos y jugando. La realidad es que todavía se tiene una gran deuda con nuestra niñez mexicana.
ABATELENGUAS
Ahora que anda circulando el libro Ni venganza ni perdón, vale la pena recordar el episodio en el que Julio Scherer, exconsejero jurídico, le metió un autogol al presidente Andrés Manuel López Obrador con el tema de los vapeadores.
Esta historia comenzó en 2020, cuando el exmandatario firmó un decreto para evitar la importación de cigarrillos electrónicos, aditamentos y cartuchos, lo que generó un enojo de la industria tabacalera. Meses más tarde, desde la Consejería Jurídica y la Secretaría de Economía, el expresidente firmó otro avalando la importación de vapeadores.
En cuanto se dio cuenta, López Obrador revirtió la medida con otro decreto que ratificaba la prohibición de estos productos. Meses más tarde, Scherer dejó su cargo.
BAJO EL MICROSCOPIO
Para sorpresa de la Secretaría de Salud, de la Cofepris y de los laboratorios fabricantes de genéricos, el Tercer Tribunal Colegiado en materia administrativa del Poder Judicial de la Federación resucitó una patente que expiró legítimamente en 2022. Se trata del principio activo denosumab —comercializado como Proli—, de la multinacional Amgen, que es una molécula para tratar la osteoporosis y ciertos cánceres óseos.
La patente había expirado en 2022, lo que permitió la entrada legal de medicamentos genéricos y biocomparables al mercado mexicano, beneficiando a enfermos. Sería importante conocer los argumentos de este tribunal, que está lejos de ser socialmente responsable. Hay preguntas por contestar: ¿cuánto habrá pagado el laboratorio a sus abogados para lograr este amparo? ¿Y dónde estaban los equipos jurídicos de la Ssa y de la Cofepris que no se dieron cuenta de este revés?
