El cese de Marx Arriaga ya fue dictado; lo sustituye Nadia López García (Nadia Ñuu Savi), pedagoga por la UNAM y poeta en lengua tu’un savi y español. Una persona culta, productora de ideas y con experiencia en educación intercultural. Una buena noticia.
¡Qué paradoja! La única defensa de Marx Arriaga que trascendió es la de la presidenta Claudia Sheinbaum. Ninguna otra voz de Morena o del magisterio secundó su convocatoria para salvaguardar la Nueva Escuela Mexicana y sus libros de texto gratuitos. Arriaga estuvo atrincherado en sus oficinas hasta ayer por la tarde, junto con algunas decenas de camaradas y de miembros del “magisterio insurgente”. Funcionarios de la SEP le entregaron el oficio de su destitución. Calificó el hecho como un triunfo de la clase trabajadora. “Soy maestro, no vivo de la administración pública, entonces lo justo era volver a mi espacio para demostrarle a todos los maestros del país que tengo palabra”.
Marx Arriaga Navarro es consecuente: se aferra a su ideología y a la creencia de que es protector del obradorismo y del humanismo mexicano. Que los libros que él y su equipo elaboraron rayan en lo paradisiaco. Son herramientas para que las comunidades de pueblos originarios y afrodescendientes asalten el cielo y acaben con el modelo neoliberal meritocrático, conductista, punitivo, patriarcal, racista, competencial, eurocéntrico, colonial, inhumano y clasista. El fin: provocar la revolución de las conciencias para romper el paradigma de la imposición epistémica occidental. Los instrumentos: la justicia curricular y la soberanía cognitiva.
En agosto de 2022 comenzó la pugna con la publicación del decreto de un nuevo plan de estudios que provocó críticas en la plaza pública que no causaron meollo en el gobierno. Marx Arriaga convocó a asambleas con maestros y funcionarios de educación de los estados para buscar la aceptación del enfoque que proponía para la enseñanza obligatoria. Fueron invitaciones para crear un nuevo conocimiento oficial. Para el ciclo escolar 2023-2024 entraron en paquete nuevos libros de texto gratuitos para la educación básica.
Esa maniobra suscitó numerosas protestas. Hubo críticas por fallas obvias, incluidas mecanográficas; por romper con la tradición de libros por materias; por un lenguaje rebuscado; por los cuestionamientos al conocimiento científico y por la propuesta de trasladar la enseñanza del aula a la comunidad. Marx Arriaga y las titulares de la SEP, primero Delfina Gómez y luego Leticia Ramírez Amaya, no respondieron a estas preocupaciones. Luego llegó el cambio de gobierno.
Marx Arriaga Navarro fue ratificado, pero poco a poco el nuevo funcionariado se dio cuenta de que eran manifiestas, tal vez muchas, las faltas que señalaron académicos y organizaciones de la sociedad civil. Más preocupante aún, los escasos sondeos mostraban que los alumnos no aprendían lo básico: ni sumar ni restar, y menos aún escribir y leer con corrección. Quizá lo que más intranquilizó a los nuevos mandos fue la escasa aceptación de los nuevos libros por parte de los docentes. En varias partes del país era obvio que muchos maestros usaban libros de texto anteriores, que se apoyaban en cuadernillos guía elaborados por asociaciones que promueven cursos de actualización (que la SEP no hace) y los apoyan para elaborar el programa sintético y el analítico a los que el nuevo plan les obliga.
El cese de Marx Arriaga ya fue dictado; lo sustituye Nadia López García (Nadia Ñuu Savi), pedagoga por la UNAM y poeta en lengua tu’un savi y español. Una persona culta, productora de ideas y con experiencia en educación intercultural. Una buena noticia.
No obstante, parece que la Presidenta contribuye a la degradación institucional de la SEP. Elogió a Marx Arriaga –el lunes 16 lo elevó–: “Él destinó muchísimo tiempo a la elaboración, junto con un grupo muy grande de profesoras y profesores, a la elaboración de los libros; es un trabajo extraordinario el que se hizo”. Aunque también dijo que los libros de texto no son patrimonio de una persona. El martes 17 reitero que “… si Marx Arriaga lo quiere, tiene espacio en el gobierno… Pero nadie está traicionando el movimiento, nadie está traicionando a López Obrador, eso no es la discusión”.
Tal vez Marx Arriaga, el “director legítimo de Materiales Educativos”, siga en la brega junto con almas rebeldes para defender la Nueva Escuela Mexicana y refundar la Secretaría de Educación Pública.
