1. Gracias, no. La presidenta Claudia Sheinbaum optó por la cautela diplomática frente a la Junta de Paz impulsada por Donald Trump para Gaza. México no se sumará como integrante, pero sí participará como observador a través del embajador ante la ONU, Héctor Vasconcelos. La razón principal es que el gobierno mexicano reconoce al Estado palestino y no avala un esquema donde no estén representadas formalmente ambas partes. Con Francia y España también fuera, la decisión coloca a México en una posición coherente con su política exterior histórica. Ni ruptura con Washington ni aval automático. Prudencia con principios bien plantados.
2. Podredumbre. A Indira Vizcaíno Silva se le descompuso Colima mientras repetía en sus redes sociales, con toda convicción, que las ejecuciones eran “hechos aislados”. La realidad la rebasó. Los Mezcales y el CJNG expandieron control e infiltración. La Estrategia Pez Vela 2025, activada por el gobierno federal desde noviembre, colocó a la Semar al frente de la seguridad en Manzanillo, Tecomán y la capital. En dos semanas hubo 80 detenidos. Los golpes exhiben eficacia federal... y falta de conducción de Vizcaíno. Ceder el timón es aceptar que su gobierno no supo prevenir el colapso.
3. Frontera firme. En Suchiate, la Secretaría de Marina, a cargo de Raymundo Morales, frenó un intento de ingreso de huachicol desde Guatemala por Paso del Armadillo. Hubo tensión, jaloneos y disparos disuasivos al aire, pero la frontera sur ya no es tierra sin ley. Bajo el gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar, Chiapas ha reforzado la coordinación con la Federación para contener tráfico ilegal y combustible que abastecen a los criminales. Lo ocurrido exhibe el reto operativo en una zona históricamente porosa, pero también la decisión de no dejarla a merced de contrabandistas. La soberanía se ejerce, no se negocia. Adelante, Chiapas.
4. Equilibrio. Ciro Murayama, exconsejero del INE, y Jesús Orozco, exmagistrado del TEPJF, encendieron alertas al advertir que eliminar plurinominales o mantener la interpretación actual puede fabricar mayorías que no reflejen el voto real. Recordaron que el límite de ocho puntos de sobrerrepresentación buscaba gobernabilidad, no mayorías calificadas automáticas. La discusión impactará directamente en el poder que concentren Morena, PAN, PRI y sus aliados en 2027. Proteger la proporcionalidad es cuidar el equilibrio democrático. Sin reglas claras, el Congreso deja de ser espejo de las urnas. Cuidado.
5. Supervivientes. El voto ciudadano borró en 2024 a 48% de los partidos locales: 41 de 85 no alcanzaron 3%. Sólo 13 mantienen registro propio y ahora buscan unificarse frente a un sistema que, acusan, los trata con desventaja. Mientras Morena, con Luisa Alcalde, consolida hegemonía nacional, los exnacionales sobreviven a medias: Fuerza por México resiste en Baja California Sur y Tlaxcala; PES sólo en Baja California; RSP en tres estados. Nueva Alianza se sostiene en 12 entidades y el PRD, ya sin registro nacional, conserva 13. La diputada Nadia Navarro, del PSI-PAN, denuncia inequidad, pero lo cierto es que el dominio es sólo de uno.
