Cuando Trump ordenó la decapitación del régimen de los ayatolás y el ataque en contra de Irán en una operación con Israel, se sabía poco de la lógica detrás de la decisión. A casi cuatro semanas, hay más elementos para entender.
VENGANZA
Hoy sabemos, gracias a la agencia Reuters, que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, convenció a Trump de eliminar al líder supremo de Irán apelando a su sentido de venganza, debido a que los iraníes lo habían intentado asesinar cuando era candidato rumbo a la elección de 2024. En su momento, el Departamento de Justicia de EU dio a conocer que Irán intentaba atentar contra el candidato Trump como represalia ante el ataque en contra del entonces comandante de la Fuerza Quds, Qasem Soleimani, quien pereció bajo los misiles estadunidenses en Irak en 2020. También se sabe que el otro gran aliado de la región, Mohamed bin Salmán, poder real en Arabia Saudita, no apoyaba la acción militar de EU porque, si bien Irán es su principal rival, proyectaba que se desestabilizaría Oriente Medio y por eso ahora, a diferencia de Israel, busca evitar que Trump declare misión cumplida de manera prematura y deje desestabilizada la región, al menos eso es lo que publicó The New York Times.
SUBESTIMAR
Hoy, también se sabe que, en las reuniones previas al ataque contra Irán, Trump fue informado por servicios de inteligencia que era muy probable que Irán cerraría el estrecho de Ormuz como represalia. Sin embargo, Trump habría subestimado esa posibilidad planteando que no se atreverían; después de todo, el régimen iraní venía de enfrentar las peores protestas de su historia y había reaccionado de manera muy limitada ante los ataques de Israel y luego de EU en contra de su infraestructura para desarrollar un arma nuclear en el verano del año pasado. Además, Trump arrancó 2026 con una operación muy exitosa para arrestar al dictador venezolano Nicolás Maduro y, al mismo tiempo, reafirmó su marco de referencia en cuanto a que todos están dispuestos a negociar con los incentivos adecuados, como lo ha demostrado el servilismo de Delcy Rodríguez, nueva presidenta de la dictadura chavista.
IMPROVISACIÓN
La biografía de Trump se caracteriza por tomar grandes riesgos a partir de una visión estratégica y maniobrar improvisando. Eso le permite ser flexible y, al mismo tiempo, imprevisible. Y aunque se considera que el Trump Always Chickens Out (TACO) es la constante, en realidad, en este segundo mandato ha tomado acciones robustas cuando agota el camino de la negociación y en algunas ocasiones incluso ha doblado la apuesta. Sin embargo, en la acción en contra de Irán la improvisación es insuficiente sin incrementar los costos políticos y militares.
POCO MARGEN
Además de la improvisación como método, otra constante es que su umbral de dolor ante la caída de las bolsas es muy bajo. Una y otra vez ha dado giros de 180 grados para corregir el rumbo de los mercados y para dar resultados económicos. Trump no planeó necesitar una coalición internacional para abrir el estrecho de Ormuz ni consideró el efecto sobre los precios del petróleo, de otra forma, el secretario del Tesoro no habría dicho que planeaban exentar de sanciones el petróleo iraní que ya estaba en el mar.
PRESIÓN
Cada semana que transcurre con el estrecho de Ormuz cerrado, las consecuencias económicas se vuelven más calamitosas para todo el mundo. No son sólo los precios del gas y del petróleo, son los fertilizantes y, por lo tanto, los alimentos, el cobre y uno de los elementos más importantes, el helio, que va a presionar la producción de semiconductores, transversales para toda la economía. Hasta ahora, los fabricantes tienen reservas de algunos meses y hay barcos que van a llegar con cargamentos de helio que salieron antes de la guerra, pero, eventualmente, comenzará a impactar en los precios internacionales. Trump se ha metido en un callejón con pocas salidas. Una de ellas es infligir un daño significativo a la economía de su país, pero como tiene un umbral de dolor bajo en los mercados, veremos decisiones muy pragmáticas en los siguientes días. Ojalá no escoja a México como un recurso de distracción y opte por cumplir su amenaza de atacar a los cárteles; en caso de tomar esa acción, complicaría la revisión del T-MEC.
