El legado del juarismo en Claudia Sheinbaum
El fortalecimiento de nuestro régimen federal, democrático y republicano enaltece todos los derechos constitucionales para alcance universal, priorizando los derechos sociales, y es gran parte de la enorme herencia que ha engrandecido el espíritu nacional del país. ...
El fortalecimiento de nuestro régimen federal, democrático y republicano enaltece todos los derechos constitucionales para alcance universal, priorizando los derechos sociales, y es gran parte de la enorme herencia que ha engrandecido el espíritu nacional del país. Benito Juárez propició la división de poderes, la construcción permanente del Estado de derecho, teniendo como lema permanente: “Libertad, libertad".
La libertad de expresión es una de las garantías que en nuestro país estableció el juarismo, que las opiniones manifestadas fueran respetadas, atendiendo siempre al rigor de la verdad.
Las bases del juarismo también se centraron en el gran proyecto nacional de la educación, que decía que “la instrucción es la primera base de la prosperidad de un pueblo, a la vez que es el medio más seguro para hacer imposibles los abusos del poder”.
Con una visión que actualiza al juarismo en el siglo XXI, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, candidata de Morena y muy probablemente próxima presidenta de México, destaca la educación gratuita y científica, el proyecto República Educadora, Humanista y Científica propone que todos los niveles educativos públicos deben ser gratuitos para tener mayor acceso para toda la población del país, el fortalecimiento a la planta docente en sus salarios y formación es otro de los temas en el que mayor énfasis ha señalado la doctora Sheinbaum. La cultura y la ciencia tendrán un sofisticado sistema de difusión en todo el territorio.
La regulación del uso del agua será una política pública a través del Plan Nacional Hídrico, donde habrá modificaciones a la Ley de Aguas Nacionales para regular el uso de las concesiones, la tecnificación del riego agrícola y universal.
La transición energética que propone la doctora Sheinbaum es para impulsar las energías renovables, su eficiencia y la construcción masiva de plantas fotovoltaicas, eólicas, hidráulicas, geotérmicas, de hidrógeno verde, así como el uso de paneles solares en los techos de viviendas y comercios, esto en el entorno de la crisis climática que vive el planeta.
El impulso de la inversión pública en los megadesarrollos del Tren Interoceánico, el Tren Maya y el Sistema Nacional de Trenes de Pasajeros por todo México es otra oferta que detonará en todo el país el bienestar social.
El Sistema Público de Salud es un reto que, sin duda, se consolidará con las bases que hoy se han construido.
Su calidad de primera mujer presidenta del país tiene a la doctora Sheinbaum en un momento estelar de la vida nacional que, así como la expedición de las Leyes de Reforma que modificaron de tajo la relación con el clero para regularizar sus bienes y sus facultades frente a la población, las reformas del 57 sentaron base para el México que se ha venido construyendo desde entonces; tal condición históricamente se equipara con el eventual triunfo de la doctora Sheinbaum como un símbolo de la consolidación de los derechos sociales concedidos por la herencia del juarismo, reflejados a cada paso en todo el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador y retomados ahora con una visión científica, profesional y responsable por la doctora Claudia Sheinbaum en sus 100 propuestas para todos los mexicanos.
