La conmemoración de septiembre

Estamos a un par de días de conmemorar nuestra independencia, el “cumpleaños de México” y como siempre que le damos una vuelta más al sol, vale la pena reflexionar sobre dónde estamos y hacia dónde debemos ir. Probablemente, nuestros problemas internos sean los ...

Estamos a un par de días de conmemorar nuestra independencia, el “cumpleaños de México” y como siempre que le damos una vuelta más al sol, vale la pena reflexionar sobre dónde estamos y hacia dónde debemos ir.

Probablemente, nuestros problemas internos sean los que más deberían quitarnos el sueño –como la inseguridad o el nulo crecimiento económico–; sin embargo, en estas líneas nos enfocaremos a nuestra posición relativa con el mundo, principalmente, Estados Unidos.

Siempre ha sido complicada nuestra relación con nuestro vecino del norte, que además resulta que ha sido la potencia mundial en las últimas décadas, o en otras palabras, el “administrador del sistema”. Después de muchos esfuerzos y reveses, México y Estados Unidos habían construido una relación de respeto y cooperación mutua –tal vez, empezando con la firma del TLCAN y culminando con la Iniciativa Mérida–, con la que el futuro de la región parecía prometedor.

Por muchos aspectos podemos decir que hoy en día eso se ha terminando. No obstante, el gobierno federal ha cedido a los amagos del presidente Trump en temas como migración y comercio. El comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Mark Morgan, salió esta semana a decir que México no hace lo suficiente. Al final, Estados Unidos nos tiene donde quería: totalmente intimidados. China, por ejemplo, es un país que ha sabido reaccionar –toda proporción guardada– a las amenazas y no se ha quedado cruzado de brazos.

En materia de turismo –probablemente la joya de la corona de lo que ofrecemos al mundo–, según la Organización Mundial del Turismo, que pertenece a la ONU, de 2013 a 2017, México pasó de ser el 15º país más visitado del mundo a ser el 6º, con 39.3 millones de turistas en 2017, lo que implicó un incremento del 65% durante ese periodo. Desafortunadamente, las políticas del gobierno actual en materia de promoción turística, así como la percepción de inseguridad, generarán que perdamos esa posición, como se evidenciará en el próximo informe de la organización.

Por otro lado, de acuerdo al Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa 2019, elaborado por AT Kearney y publicado en mayo pasado, México ha disminuido ocho posiciones a nivel global, para colocarse en el lugar 25º desde el 17º que ocupaba el año pasado, lo que pega a la economía nacional.

Finalmente, nuestro país está claramente perdiendo liderazgo a nivel internacional. La agenda en la materia es prácticamente inexistente y no se vislumbra ninguna gira al extranjero por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador.

¿Dónde está ese México que no se quedaba callado –como en la invasión a Irak por supuestas armas de destrucción masiva– o intervenía mediando en conflictos como la guerra civil de El Salvador, que terminó en los Acuerdos de Chapultepec, o los Acuerdos de Paz de Guatemala de los años 90?

Hoy parece que la Secretaría de Relaciones Exteriores, que encabeza Marcelo Ebrard, no tiene una función activa, sino puramente reactiva.

Si bien es cierto que no todos tenemos la misma idea de cómo lograrlo, sí la tenemos en cuanto a dónde queremos llegar: un país próspero, seguro, con crecimiento y desarrollo. Tal vez sea momento de que empecemos a ponernos de acuerdo en los medios, en lugar de estar tachándonos de “fifís” o “chairos”.

¡Viva México!

*Maestro en Administración Pública por la Universidad de Harvard y socio de Strad.mx

Twitter: @ralexandermp

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