Sigue el fracaso de la política antidrogas
Se incrementó 205% el consumo de todas las drogas por parte de mujeres menores de edad
No me canso de insistir, expresando en blanco y negro, lo reprobados que estamos en nuestra política interna para el control de drogas; y la realidad me otorga la razón.
Las cifras reportadas por la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, comentadas hace unos días por la autoridad sanitaria, permiten ver una situación alarmante, que se traduce como un incremento de 205% del consumo de todas las drogas por parte de mujeres menores de edad y adultas jóvenes.
No hace falta ser un genio para percatarse de que estamos abandonando por completo a todo ese segmento poblacional en muchos rubros, incluyendo por supuesto la prevención de adicciones.
Las políticas relativas al tema deben estar estructuradas con solidez, partiendo de la información y educación que se les brinde a niños y niñas, años antes de que estén frente a la posibilidad de tener contacto directo con las drogas legales e ilegales.
Ése es, por supuesto, el camino que han transitado los países con algún éxito; y se debe continuar con esa estrategia hasta la juventud en todos los ámbitos.
Por supuesto requiere de voluntad política, preocupación por la salud de la población, dinero y personal capacitado.
Pero no, México ha optado desde hace por lo menos 20 años, por combatir con rifles, pistolas y toda clase de armas a los narcotraficantes, mientras ellos son cada día más exitosos tanto en transportar la droga hacia Norteamérica y Europa, así como en surtir al mercado interno, que para su fortuna se incrementa día con día.
Me sorprende profundamente que las autoridades sanitarias y los políticos encargados de los temas no sientan vergüenza de comentar cifras que lo único que traducen es su espectacular fracaso, por el contrario, aparecen sonrientes en las conferencias de prensa, cuando muchas personas tenemos años levantando la voz para decirles de frente que la están regando, en una muy mexicana expresión.
Pienso que, en cualquier país medianamente civilizado, sería motivo no solamente de que escondieran la cara, sino de que presentaran renuncias inmediatas por su extrema ineficiencia y torpeza para lidiar con el problema.
Pero tampoco México aguanta todo, funcionarios que dicen que “su único jefe es el Presidente y no se van porque no les dan la instrucción” y, mientras, los mexicanos seguimos pagando sus torpezas, ineficiencias e incapacidad.
Por supuesto es urgente despenalizar el consumo de todas las drogas, detener la estúpida “guerra contra el narcotráfico”, que lo único que produce son miles de víctimas, tanto muertos del narco, como los miles de niñas y niños que ahora son consumidores, y urgentemente destinar recursos para la prevención en todos los niveles educativos si queremos tener algún éxito.
Por supuesto, además, el principio bioético de autonomía, expresado por la libertad que tenemos los individuos adultos para consumir cualquier cosa, aunque nos cause daño, lo deberían intentar entender nuestros políticos; quizá esforzándose lo logren.
