¿Una mujer presidenta?
¿Qué propone Marine Le Pen? Defender los intereses nacionales entre los grandes bloques ni con Rusia ni con la OTAN.

Raúl Cremoux
Otros ángulos
Eran 12 candidatos a la presidencia. Todos tenían como denominador común salvaguardar los intereses del pueblo y su amor por Francia. Los 12, incluyendo al candidato del partido anticapitalista, incluían a la inversión como un elemento sustantivo en sus programas. Los 12 respondían a la urgencia de luchar contra el cambio climático.
¿Por qué sólo quedan dos?
Para que sólo fuera uno el vencedor, tendría que ser por mayoría definitiva, 51% o más. Tal como ocurría en México con el sacrosanto PRI.
O como se dio el coronamiento con López Portillo como candidato único.
Un solo voto hubiera sido necesario y no con el 73% de los comicios.
Dada la gran diversidad de opciones en Francia se instauró que, en una primera ronda, quedarían para volver a ser votados los dos candidatos que obtuvieran la mayor cantidad de votos y dirimir en segunda vuelta al ganador. Hace cinco años quedaron los mismos finalistas, la señora Marine Le Pen de extrema derecha y Emmanuel
Macron de centro. Todo mundo recuerda la revolcada que el joven dio a la señora en un célebre debate. Hoy las cosas han cambiado. Hasta hace un mes, Macron tenía 18 puntos de ventaja en todas las encuestas. Ahora en la Primera Vuelta, la señora Le Pen obtuvo 23.2 puntos de porcentaje y Macron sólo el 27.3 por ciento.
¿Qué propone la candidata de extrema derecha?
Entre sus puntos medulares están los siguientes: defender los intereses nacionales entre los grandes bloques ni con Rusia ni con la OTAN; aplicar la tolerancia cero, los delincuentes franceses a prisión y ¡los delincuentes extranjeros al avión! Aplicar una lucha clara contra el islamismo, un pronunciado control en las fronteras, cerrar las mosquetas peligrosas y proteger a las mujeres de las agresiones sexuales.
¿Qué propone Macron? Dejar atrás el petróleo, gas y carbón para tener un “planeta respirable”; prioridad en una educación de excelencia con profesores de un alto nivel para educar ante un mundo cambiante; vivir sabiendo que los franceses tendrán una Justicia rápida y eficaz; fuerzas armadas de primerísimo orden; un sistema de salud totalmente eficiente y gratuito, así como contribuir a tener una Europa unida donde brillen la historia, la lengua y la cultura francesa.
Quien quedó en tercer lugar con 22% de los votos, Jean Luc Mélenchon, pide que
nadie en la segunda vuelta, de un voto más a la señora Le Pen, ya que hacerlo sería precipitar a los franceses a una gran inestabilidad nacional por las imposiciones radicales que impondría en un país de libertades. Anne Hidalgo, candidata socialista, estima que la señora Le Pen tendría distracciones militaristas, tal como sucede en países latinoamericanos (ojo México) y pide votar a favor de
Macron. La secunda también la candidata Valérie Pécresse y el ecologista y eurodiputado Yanick Jadot, quien fuera el representante de los verdes.
En cuanto a la señora Le Pen, la apoya Éric Zemmour, quien obtuvo el 7% de los votos y quien también quiere poner fin a la inmigración, terminar con el islamismo y bajar los impuestos. Si se agregarán sus votos, podrían impulsar a la extrema derecha y, quizás llegar más allá de los 42% quizás suficiente para ganar… o perder si Macron vuelve a tener el voto masivo.
Marine Le Pen, quien se autocalifica como mujer de Estado. ¿Tendrá el glamour para ganar?