En seis días, en ese corto lapso, es inevitable tropezar con, al menos, las siguientes notas, difíciles de avalar y algunas llevarnos del asombro a la honda preocupación. Veamos: 1. El Pentágono afirma que el 30% del territorio nacional está en manos criminales; 2. En tres estados se encuentran cuerpos de seguridad masacrados; 3. Balaceras en varios destinos turísticos; 4. Diversos crímenes contra activistas en derechos humanos; 5.Continúan aumentando los feminicidios; 6. Aumenta el desabasto de medicinas contra enfermedades diferentes al covid; 7. El 70% de las familias muertas por covid siguen sin el apoyo económico prometido; 8. La pandemia contagia a 6 niños cada hora; 9. Se encuentran vacunas falsas contra covid en Campeche; 10. Hasta ahora no hay un plan integral de emergencia ante el covid; 11. No se podrán tener en junio las mil sucursales del Banco de Bienestar, porque no hay cajeros automáticos; 12. El titular de la SCT, Jorge Arganis, cuestiona que sean los militares quienes estén al frente de las obras públicas del aeropuerto Felipe Ángeles, parte del Tren Maya y las sucursales del Banco del Bienestar; 13. El árbitro electoral, el INE, fuera del llamado Acuerdo por la Democracia; 14. Cierran un millón de negocios en once meses; 15. No se cuenta con un programa de rescate económico eficiente para empresas ni para individuos; 16. Los inversionistas piden certeza jurídica; 17. Vigilar y contener inmigrantes para recibir vacunas, parece ser el nuevo tratado con EU; 18. En números concretos, 2.3 millones de niños, adolescentes y jóvenes estudiantes no se inscribieron en el año escolar, 2.9 millones no tienen capacidad técnica para tomar clases en línea y 3.6 millones de esa masa estudiantil, desesperadamente buscan empleo. En total, más de nueve millones de alumnos salen de la escuela; 19.14 millones de personas laboran en condiciones críticas ahondando desigualdades y ampliando la pobreza; 20. Un colectivo joven, protesta ante la Suprema Corte mostrando una manta que sintetiza la lucha por impedir se continúe apoyando las energías sucias que son caras y muy contaminantes: No quemen nuestro futuro.
Todas estas noticias requieren análisis y soluciones, todas merecen ser atendidas. No obstante la exhibida por los jóvenes ante la mirada de los jueces y realizada públicamente, absorbe la preocupación de todo lo arriba enumerado y hace notar una verdad irrefutable: ni la escuela es satisfactoria, no está a la altura de los requerimientos mundiales ni les aguardan trabajos bien remunerados ni ven que exista un plan energético, económico, sanitario, ambiental y de seguridad que les permita ver un futuro armónico y sustentable. Saben estos jóvenes que un futuro promisorio se construye con un presente muy diferente a lo que hoy vivimos. De ahí su legítima exigencia.
La situación mexicana de hoy no es de transformación para un mejor futuro, es de ruptura, un traumatismo. Necesitamos reordenar las cosas dado que, lo que hoy vivimos es producto de acciones aleatorias sin relación entre sí. Hemos dejado que triunfe la imagen en lugar de lo imaginario, el evento en lugar del pensamiento.
Ya no es posible ni deseable aceptar un país sin límites racionales y sin articulación con la realidad. De continuar como vamos, tanto el presente como el futuro estarán definitivamente quemados.
