Morena y el gobierno tienen miedo
¿Cómo pueden esgrimir la idea de fraude anticipado?

Raúl Cremoux
Otros ángulos
El inocultable primer efecto de la Marea Rosa es el temor que ha despertado en Morena y en su candidata que en cualquier escenario grita que pueden hacerle fraude. ¿Quién podría hacerlo?
Desde hace más de cinco años, un ejército de 27 mil siervos de la nación, que manchan el recuerdo de José María Morelos, recorre la nación acreditando los recursos públicos de los programas sociales a la exclusiva figura del presidente López Obrador. La inducción del voto es su principal tarea en esta ilegal faena. ¿Acaso Xóchitl tiene algo semejante?
Evidentemente no. En el INE ya no están los directivos que tanto molestaban al primer mandatario, ahora está como consejera presidenta, Guadalupe Taddei, a quien no le gusta que la gente vista de rosa y su corazón late fuerte por la candidata morenista. ¿Tiene Xóchitl a una pieza maestra semejante? Evidentemente no.
Morena tiene en un pedestal y a su servicio a las fuerzas de quienes saben deben dar abrazos y muchas tolerancias a los diversos cárteles del Pacífico, del Atlántico, del sur y del norte. ¿Tiene Xóchitl el mismo apoyo? Evidentemente no. Mónica Soto es la casi guinda presidenta del Tribunal Electoral, donde se decidirán los casos relevantes de la contienda, incluso la declaratoria del vencedor. ¿Tiene Xóchitl quien la respalde en ese tribunal? Por supuesto que no.
Hay un jefe de Gobierno en la ciudad capital que suspira por su jefa, la señora Sheinbaum, y más de 20 gobernadores que la idolatran y ya han puesto sus muchos recursos a disponibilidad de esa causa. ¿Tiene Xóchitl un apoyo económico y territorial de ese tamaño? Evidentemente no. Hay un Presidente de la República que constantemente mal califica a la oposición y no se limita por la Constitución para participar abiertamente en favor de su candidata. ¿Tiene Xóchitl a un poder Ejecutivo detrás de ella? Claro que no.
En la Suprema Corte, Morena tiene a Lenia Batres Guadarrama, hermana de Martí Batres, jefe de Gobierno de la CDMX, y sierva convencida de que Andrés Manuel López Obrador es el mejor presidente del mundo. ¿Tiene Xóchitl a un ministro que la defienda contra viento y marea? Está bien claro que no.
En condiciones tan favorecedoras para la candidata de Morena, con todo ese arsenal de factores determinantes en una elección, ¿cómo pueden esgrimir la idea y el grito de un fraude anticipado? Lo hacen porque es claro el hartazgo que tiene la población ante un gobierno donde con lámpara de Diógenes hay que buscar un resultado satisfactorio. Aquí y allá son múltiples las formas ciudadanas de un estado de ánimo cada día más irritado y anhelante de cambio verdadero.
Así es como nos acercamos a esa posibilidad que, por adversa que nos parezca, es la única que aparece ante nuestros ojos. Votar por la oposición a la Presidencia, al Congreso, a las gubernaturas, a las municipales es nuestra fuerza.
De ahí el miedo del gobierno y de su candidata.