La amplísima capacidad destructora de la cuatroté
Casi escondida entre noticias de masacres, mujeres policías avasalladas en Campeche, candidatos que piden seguridad y extorsiones en diversos puntos del país, podemos ver que numerosos inmuebles en 23 estados, se asignarán a una institución que capitanea las mayores ...

Raúl Cremoux
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Casi escondida entre noticias de masacres, mujeres policías avasalladas en Campeche, candidatos que piden seguridad y extorsiones en diversos puntos del país, podemos ver que numerosos inmuebles en 23 estados, se asignarán a una institución que capitanea las mayores quejas en todo el territorio nacional: el ahora llamado IMSS-Bienestar.
Sí, ahora tendrá una sobrecarga pesadísima: más consultas médicas pospuestas, mucho menor cumplimiento en cirugías, más aceleradores lineales descompuestos y, aunque parezca increíble, buscar y contratar a más de nueve mil doctores especializados con sueldos dignos de la “austeridad republicana”.
El primer efecto ya está dado: la privatización de los servicios de salud. Las clínicas adyacentes a las farmacias con acusado énfasis a las conocidas del doctor Simi para los sectores medios y humildes, ya que sólo personas con muchos recursos acuden a los grandes hospitales privados.
Antier, en una reunión con el presidente Andrés Manuel López Obrador en Oaxaca, los gobernadores morenistas formalizaron los convenios para que todas las instalaciones de salud de esos 23 estados formen parte del IMSS-Bienestar.
“Se trató, dijo David Monreal, gobernador de Zacatecas, de una reunión muy amena en donde los mandatarios estatales participan en el gran proyecto de la universalización de la salud”. Otros gobernadores hicieron declaraciones serranas, mentirosas y ajenas a la realidad para externar que, con esa acción, fortalecen a uno de los mejores sistemas de salud del mundo.
El gobernador de Sinaloa, uno de los estados reconocidos internacionalmente como dominados por el narco, indicó a la prensa que muy pronto comprarán medicinas y contratarán especialistas.
Es claro que se preparan para dar un golpe mortal a los institutos de especialidades de salud, como Nutrición, Cancerología, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), Cardiología, Psiquiatría, Neurología, etcétera. Pronto harán de la coordinación de institutos un trampolín para reducir su autonomía y sus capacidades de investigación para cederlos al IMSS-Bienestar.
Para sellar la confusión, Birmex fue la institución encargada de licitar la compra de medicinas e insumos para 2024.
Es decir, con tres meses de retraso, más lo que tarden los laboratorios y farmacéuticas nacionales e internacionales. Cabe y muy bien mencionar que ésta es la quinta ocasión en lo que va del sexenio que el Presidente de la República cambia de dependencia encargada de las compras consolidadas para el sector salud. Como puede observarse, crear, estructurar y consolidar un proyecto real que pueda dar respuesta a nuestras necesidades de salud y transformarse en un instrumento útil, certero, confiable y eficaz para una población de 128 millones de habitantes, es semejante a que el país tenga un sistema de cohetes intergalácticos para llegar a Neptuno y poder colonizarlo.
Afortunadamente, sólo faltan cinco meses para que esto termine y podamos partir de menos cero para volver, una vez más, a recomenzar.